Las tasas de publicidad en comunas de Mendoza espantaron a Pritty

Los municipios del Gran Mendoza le exigen a la firma cordobesa el pago de 1.500.000 pesos por derechos de publicidad y propaganda. Por eso la compañía de gaseosas dio un primer portazo en el 2008. Ahora en la provincia, la marca está próxima a desaparecer por completo. El gobierno de la provincia no ha hecho nada para evitarlo.

Pritty emplea a 800 personas. Vista aérea de la planta cordobesa. Foto: web
Pritty emplea a 800 personas. Vista aérea de la planta cordobesa. Foto: web

Deudas por tasas municipales, reclamadas en forma retroactiva por los últimos cinco años sorprendieron a los empresarios mendocinos y del país que poseen carteles con su marca en el Gran Mendoza. Una de las empresas afectadas, Pritty, se vió obligada a sacar sus carteles y, ante la consecuente pérdida de ventas, decidió irse de Mendoza.

Pritty S.A., empresa mediana de capitales cordobeses, había establecido en el 2004 un servicio de distribución para llegar a quioscos, minimarket, almacenes y supermercados de la provincia. Logró instalarse en la mente de los consumidores como una opción ante las marcas multinacionales; pero en enero del año pasado decidió dar un portazo.

En la empresa confirmaron a MDZ que actualmente sólo vende sus productos es a través de cadenas de supermercados y “de unos pocos packs con intervención de un único distribuidor”. Sin embargo la actividad de la empresa en la provincia “se encuentra próxima a desaparecer por completo”.

Oscar Valtier, el asesor legal de la firma que posee una planta en Córdoba y otra en provincia de Buenos Aires, aseguró que la decisión empresaria estuvo motivada en la exigencia de 1,5 millones de pesos por tasas que persiguen las comunas de Las Heras, Maipú, Mendoza, Guaymallen, Godoy Cruz y Lujan de Cuyo.

A través de estudios jurídicos como Cenco y Recaudo Nic, estas comunas hicieron inspecciones en la cartelería existente en el interior y exterior de los negocios, así como también en los transportes para detectar las marcas publicitadas. Esto, ante la total pasividad de las autoridades provinciales: el Ministerio de Hacienda del gobierno de Mendoza y el Subsecretario de Financiamiento.

“En el caso de Pritty SA., se trata de carteles de papel, cuya existencia en el tiempo, como no puede ser de otra manera, es de unos pocos días. Sin perjuicio de ello y teniendo en cuenta el relevamiento realizado en los años 2006 o 2007, según el caso, se extiende el resultado del relevamiento cinco años para atrás y dos para adelante”, explica Valtier.

El abogado, en coincidencia con lo que expuso en su momento el Ieral (instituto de investigación de Fundación Mediterránea), sostiene que los Municipios “están estableciendo una suerte de aduana interior desde que pretenden el cobro de un derecho sin contraprestación alguna de su parte”. Se trata de una medida que incrementa los costos de las empresas y favorece la recesión, en medio de un panorama ya recesivo.

En este sentido recalca que “que estos Municipios están atentando contra los intereses de las propias empresas mendocinas”, a pesar de que algunas comunas han hecho excepciones con las firmas que tienen sede en su departamento. Es que “si estos estudios jurídicos tienen éxito sobre el fondo del asunto en sede judicial, no pasará mucho tiempo sin que este “sistema” se extienda a los restantes estados municipales de las otras provincias”.

Por ahora, sólo se ha extendido la modalidad en Buenos Aires, con algunas restricciones por acuerdos políticos con la gobernación de Scioli, y en San Luis ya es efectivo en las localidades de Villa Mercedes y Justo Daract. En Mendoza el pago del derecho de publicidad y propaganda es exigido por Luján de Cuyo, Capital, Las Heras, Maipú, Malargüe, General Alvear, San Rafael, San Martín y Guaymallén.

Jorge Day, economista del Ieral asegura que esta tasa impacta no sólo en las cuentas de la empresa; sino también en la economía en general. Se perjudica el consumidor, el pequeño comerciante y se genera inseguridad jurídica, además se barreras en la circulación de productos.

Así, advierte una vez más Valtier, “las economías que resultarán más afectadas serán aquellas en las que tienen sede las empresas que generan marcas. Como es fácil  advertir, estas empresas se encuentran, mayoritariamente, asentadas en las Provincias de Mendoza, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe”.