La empresa Sidor nombrará esta semana su nueva junta directiva, por lo que culminará la polémica transición entre la firma argentina Ternium, controlada por Techint, y el estado venezolano tras la nacionalización dictada por el presidente de ese país, Hugo Chávez.
El día clave será el martes, cuando los accionistas de Sidor celebren su asamblea anual e instalen de manera oficial la nueva junta directiva de la acería venezolana.
La salida definitiva de los capitales argentinos de la acería se concretará a poco más de un año del anuncio de reestatización por parte del controvertido presidente venezolano.
En mayo de pasado, el grupo Techint -liderado por Paolo Rocca- acordó con Chávez una compensación de 1.970 millones de dólares a cambio de la cesión de su participación en Siderúrgica del Orinoco (Sidor).
Por ello, Ternium, el mayor fabricante de productos siderúrgicos en América Latina, dejará este martes de formar parte definitivamente de la acería más imponente de la región andina.
Siderúrgica del Orinoco o Sidor, es un complejo siderúrgico venezolano fundado en la década del '50 durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez.
Su planta, con tecnologías de Reducción Directa y Hornos Eléctricos de Arco, es uno de los complejos de producción de acero más grandes del mundo.
La industria fue vendida a consorcios privados durante el segundo gobierno de Rafael Caldera, en 1997, porque arrojaba "pérdidas al Estado".
Tras once años de administración privada de la acería y en medio de una ola restatizadora, el gobierno socialista de Chávez anunció el 9 de abril de 2008 que renacionalizaría Sidor.
En ese momento, Chávez justificó la toma de Sidor con el argumento de que Ternium se negaba a acordar la firma de un nuevo contrato colectivo con los trabajadores.
El gobierno venezolano y Ternium habían mantenido negociaciones desde junio de 2008 por la estabilidad laboral y mejores condiciones de trabajo para los obreros, pero no lograron avances.
Ternium manejaba el 59,7 por ciento de las acciones totales de Sidor, pero tras la compensación se las pasó al Estado venezolano que tenía el 20 por ciento.
Con la transferencia, Venezuela pasó a manejar un paquete de 79,7 por ciento, mientras que un restante 20 por ciento se mantiene en manos de trabajadores y ex empleados de la empresa.
La estatización de Sidor llegó a tensar la relación de Chávez con el gobierno de Cristina Kirchner, que defendió las inversiones argentinas en Venezuela.
Esa tensión se agravó en mayo de este año cuando Chávez anunció la nacionalización de otras tres firmas donde Techint tiene fuerte participación.
Se trata de Tavsa, productora de tubos de acero sin costura, controlada por Tenaris; Materiales Siderúrgicos S.A. (Matesi); y Complejo Siderúrgico de Guayana (Comsigua).
La primera es propiedad de Techint; la segunda pertenece en forma compartida al grupo argentino y a la Siderúrgica del Orinoco (Sidor); y en la última hay una importante participación accionaria de los Rocca.
Tras los anuncios de Chávez, la propia Cristina Kirchner dijo que su gobierno defenderá las inversiones argentinas en el exterior, y recordó su intervención en el caso Sidor.
La estatización de las tres empresas de Techint repercutió en el plano político y empresarial de la Argentina, donde la jefa de Estado se cruzó con los empresarios por la administración de capitales recuperados.
En un acto público, la mandataria lamentó que Techint hubiera depositado en un banco de Alemania 400 millones de dólares de los 1.970 millones que Chávez pagó por Sidor.
En ese marco, la Unión Industrial Argentina (UIA) defendió a Techint y expresó su interés en que se "revea" el ingreso del país caribeño como miembro pleno del Mercosur, que podría darse en los próximos meses.
Techint sale definitivamente de la venezolana Sidor
El día clave será mañana, cuando los accionistas de Sidor celebren su asamblea anual. La salida definitiva de los capitales argentinos se concretará a poco más de un año del anuncio de reestatización de Hugo Chávez.