La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de Economía de la Nación, Carlos Fernández, se reunieron en el despacho presidencial, donde analizaron las últimas cifras del superávit comercial. Y la principal noticia surgida de allí fue el derrumbe del superavit fical, aun con el dinero de las AFJP que recibió el gobierno.
Según informaron desde el Ministerio de Economía, el resultado primario alcanzó los 914,4 millones de pesos y se derrumbó 84,8% en la comparación con el mismo mes de 2008; el resultado financiero registró un saldo positivo de $ 669 millones.
En mayo del 2008, el superávit primario había sido de 6.026,3 millones de pesos. Tras el pago de los servicios de la deuda, el Gobierno registró en mayo un superávit fiscal de 669 millones de pesos.
Esto da cuenta de que la economía nacional atraviesa un período de desaceleración desde finales de 2008.
El ahorro primario del mes pasado representó apenas un sexto del obtenido un año antes: $ 915 millones frente a 6026,3 millones. El resultado financiero, luego del pago de intereses de la deuda, también se desbarrancó de 5697 millones a 669 millones. El gasto primario exhibió un aumento del 33%, de $ 14.042 millones a 18.715 millones, mientras que los ingresos totales bajaron de 20.001 millones a 19.635 millones, el 1,8 por ciento. En mayo del año pasado, el Gobierno había contado con $ 1000 millones girados por el Banco Central y unos 385 millones de las AFJP para fortalecer el resultado en medio del fuerte conflicto con el campo por las retenciones móviles a la exportación agrícola.
Según La nación, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, buscó otorgarle cierta algarabía a la jornada de ayer, al afirmar: "Es un resultado tremendamente positivo para la economía argentina, ya que estamos invirtiendo no sólo en el sostenimiento de la actividad, sino también en el empleo". Pezoa, subsecretario de Relaciones Fiscales y Económicas con la Provincia en las dos gestiones de Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía (en los gobiernos de Carlos Menem y de Fernando de la Rúa), afirmó que se está "aplicando el gasto en forma más correcta, en los sectores que de alguna manera nos permiten el mantenimiento de la economía".
Pero los superávit fiscal y externo han sido dos de los pilares del modelo de alto crecimiento de la economía entre 2003 y 2007, que permitió mantener el tipo de cambio competitivo y fuertes barreras para amortiguar crisis exógenas. Frente a un ahorro promedio anual cercano al 3% del PBI en aquel período, ahora se ubica cerca del 0,6% y su mejora depende de que levanten los precios de las materias primas que exporta el país y del control del gasto que los analistas prevén para después de las elecciones del fin de semana próximo.
El Gobierno acumuló en los primeros cinco meses del año un superávit primario de $ 6258,7 millones, frente a 11.431 millones del mismo período de 2008. En cinco meses, el gasto primario creció un 28% y los ingresos, un 8,9 por ciento.
En un contexto de crisis global y aguda desaceleración local, los ingresos tributarios crecen entre un 10 y un 15%, pero el gasto primario aumenta al doble, en un contexto en el que el Estado afrontará un importante cronograma en los pagos de la deuda pública en los próximos años.
Pero el economista Alejandro Robba, de la Fundación Estado, Trabajo y Producción, afirmó: "El superávit menor de mayo no fue por una caída fuerte de la recaudación, sino por un incremento mayor del gasto; esto es sin ninguna duda una verdadera política anticíclica porque, debido a la crisis internacional, el sector privado restringe la inversión y el sector público debe reemplazarlo". De todos modos, admitió que le preocupaba "si el superávit se convierte en déficit". Marina Dal Poggetto, directora del estudio Bein & Asociados, dijo: "Si el Gobierno no logra incentivar el crédito a la economía, todo ajuste posterior a las elecciones será recesivo".
Pablo Lavigne, de Datarisk, agregó que "a estas alturas el superávit financiero casi desapareció, por lo que seguramente los pagos de deuda deberán hacerse con más fondos del Estado". Nicolás Bridger, de Prefinex, advirtió que el resultado fiscal "enciende señales de alerta respecto a la posibilidad de sostener este ritmo de expansión del gasto primario", una variable clave en medio de una recesión.
El superávit fiscal de mayo registró una brusca caída
El saldo positivo de las finanzas registró así un fuerte recorte del 84% respecto del mismo mes del año pasado, según informó el Ministerio de Economía. El superávit fiscal primario de mayo acentuó el ritmo de su caída y se ubicó en $914,4 millones. Subió el gasto público y cayó la recaudación.