Señales de deterioro de la economía

El primer trimestre del año habría terminado en recesión, sumando dos trimestres consecutivos. Los signos del nivel de retroceso de la econoimía aparecen a diario y ahora se vuelcan al plano fiscal de la Nación y las provincias, que sólo atinan a aumentar impuestos.

Hace pocos días, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió un informe muy reservado del Ministerio de Economía donde le informaban que el primer trimestre del año había marcado recesión. Esta retracción de la economía debe sumarse a la del último trimestre del año 2008, con lo cual quedaría conformado un cuadro técnico de recesión, que se reconoce cuando hay dos trimestres consecutivos recesivos.

Aunque pueda sonar paradójico, el adelantamiento de las elecciones fue un acelerador de la crisis ya que le agregó mayores elementos de incertidumbre a un futuro cada vez más cercano.

A diario se van sumando indicadores que muestran el nivel de retroceso que sufre la economía, a pesar de los gritos desesperados de la presidenta y su esposo por mostrar lo contrario.

Si el mundo está en recesión ¿Por qué Argentina no debería estarlo? No somos una isla y reconocer la situación real nos daría un poco más de seriedad. Esta, además es una oportunidad política bárbara porque se le puede echar la culpa de la recesión al mundo y no asumirla como defecto propio.

Algunos datos que muestran el “parate”

La caída de la producción industrial del 6% en marzo, según datos de la UIA, estaría mostrando la temperatura del sector productivo, donde la mayor incidencia está en la producción automotriz, que tendrá una caída de ventas del superior al 30%.

El consumo también está cayendo. Según CAME, los datos del primer trimestre, muestran una retracción de las ventas minoristas del 13,7%. Pero lo alarmante es que en marzo ya se verificó una caída en las ventas en el rubro Alimentos, bebidas, tocador y limpieza del 1,6% respecto del mismo mes del año anterior.

Está cayendo la venta de naftas Premium, a pesar que los 2 millones de autos nuevos vendidos en los últimos cuatro años tiene la recomendación de usarla. También cayó el consumo de gasoil, por la demanda del transporte, y creció muy fuerte la de GNC.

La producción de granos, producto de la sequía, incertidumbre y la baja de precios, tuvo una merma de 36 millones de toneladas, con una pérdida de ingresos superior a los 14.000 millones de pesos en el sector, pero una caída de ingresos por exportaciones de 18.000 millones de dólares.

La salida de capitales en el último año y medio ya alcanza los 37.000 millones de dólares, mientras que el gasto público creció un 29,4% en el último trimestre.

Los problemas del Estado

Claramente, el Estado nacional está usando los fondos del Anses para financiarse. Ya le debe 9.500 millones de pesos y le acaba de dar un bono a 7 años por 9.000 millones. En los próximos mese el problema tenderá a agravarse y, por lo tanto, es probable que sigamos asistiendo a retrasos o postergaciones en inversiones públicas prometidas. Pero el problema grave se está dando en las provincias, donde la situación es muy compleja. Tanto Buenos Aires como Córdoba, muestran déficit muy pronunciados que, hasta ahora, han venido financiados por la Nación pero que a futuro tienen grandes interrogantes.

El conjunto de las provincias presentará este año un déficit primario cercano a los 15.000 millones de pesos y vuelve a rondar el fantasma de las cuasimonedas, aunque se están estudiando mecanismos de emisión de bonos sin necesidad de recurrir a monedas paralelas.

En Economía estudian la posibilidad de que las provincias emitan bonos que sean comprados por el Tesoro y, que éste, a su vez, se los venda al Banco Central. Los que conocen el tema dicen que no hay trabas para que el Central emita porque se terminaron los impedimentos que imponía la Convertibilidad.

Otra posibilidad que algunos sugieren es que el gobierno emita un bono obligatorio sobre el stock de pases pasivos (depósitos excedentes de los bancos en el BCRA y sobre los encajes). Es que estamos hablando de un volumen de más de 25.000 millones de pesos porque, a pesar de la fuga de capitales, los bancos están muy líquidos, básicamente, porque las empresas prefieren diferir decisiones de endeudamiento para después de las elecciones.

Si bien las voces más serias niegan esta posibilidad, otros miran el número de encajes en dólares. Es que los depósitos en moneda extranjera han crecido en forma notable y los bancos no pueden prestarlos más que a aquellos que tienen ingresos en esa moneda. Los encajes de los depósitos en dólares son el 40% y hoy acumulan más de 4.000 millones si utilizar.

Está claro que esta opción no ampliaría la liquidez sino que la movería un poco pero sacándole respaldo al sistema. Pero todo esto se discute porque se reconoce el nivel de deterioro.

La realidad es que la situación fiscal de provincias y municipios se sigue deteriorando y lo que preocupa es que las únicas soluciones pasan por aumentos de impuestos o la creación de tasas insólitas que lo único que hacen es acelerar el deterioro del sector privado, que es el único que puede generar empleo genuino.

Si bien desde el FMI se dice que la crisis en América Latina pasará rápido, nadie se anima a pronosticar sobre la Argentina, donde el ex presidente Kirchner y su esposa, que tiene aún dos años de mandato, dicen que si pierden volverán los malos tiempos. No sabemos qué medidas estarán pensando tomar pero está claro que son ellos lo que convocan a la crisis.