La morosidad en los créditos para consumo es de 10%

Más del 10 por ciento de los tenedores de crédito para estimular el consumo en Argentina está atrasado en el pago de las correspondientes cuotas. Sin embargo, esta cifra cifra es casi el doble (20 por ciento) en los sectores de menores recursos del país. Estos datos se desprenden de un informe que realizó la consultora PricewaterhouseCoopers.

Foto: web
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Más del 10 por ciento de los tenedores de crédito para consumo está atrasado en el pago de las cuotas, cifra que casi se duplica en los sectores de menores recursos, según un estudio de PricewaterhouseCoopers.
 
Según la consultora, el sector financiero considera que la falta de liquidez y el riesgo crediticio constituyen las mayores amenazas que afrontará a nivel mundial en los próximos dos o tres ejercicios.
  
Pero no sólo la morosidad preocupa en el sistema financiero, sino también el aumento en la relación entre el sueldo y el monto del crédito.

"En 2007 y 2008, las familias argentinas tenían una deuda equivalente a siete sueldos. Actualmente, supera los 8,5 sueldos", explicó Javier Casas Rúa, socio de la consultora.

Otra variable importante es la cantidad de cuotas que se volvió a ofrecer para la compra en comercios, que alcanzan hasta los 24 pagos.
  
Para realizar este estudio, PricewaterhouseCooper dividió las familias en dos grupos, las bancarizadas y las no bancarizadas, entra las que la barrera de ingresos es de 1.600 pesos mensuales.

Este año, quienes están bancarizados aumentaron de 4,9 a 5 los sueldos acumulados en sus créditos para consumo, cifra que sube hasta 8,5 sueldos si se toman en cuenta las cuotas de los créditos hipotecarios, contra los 7 de 2008.

A fines de 2007, los créditos sumaban 2.900 millones de pesos,monto que creció a 4.800 millones un año después, y que en enero último alcanzó los 5.000 millones de pesos, de acuerdo con este estudio.
  
Según Casas Rúa, los bancos advierten que esta cifra "sigue creciendo", y que actualmente "está por arriba del 10 por ciento del stock total de préstamos".

Pero en este escenario están también las familias no bancarizadas, en donde para PricewaterhouseCooper resultó mucho más complejo construir un índice claro de morosidad, debido a la informalidad en los sistemas de financiación que utilizan.

En este contexto, la consultora decidió tomar como parámetro los fideicomisos de consumo, que fomentan los créditos de las casas de artículos para el hogar.

Fue allí que percibió que mientras que a fines de 2007 previsionaban el 8 por ciento de los créditos como incobrables, actualmente esa cifra subió al 18 por ciento de esos préstamos.

En estas familias no bancarizadas, lo adeudado en créditos para consumo equivale a 0,7 sueldos.


Según otro informe de la consultora, el ´Banana Skin 2008´ que elabora PricewaterhouseCoopers junto con el CSFI, también preocupa el deterioro del entorno económico y la falta de liquidez, además del riesgo crediticio.

El informe advirtió que para la mayoría de los ejecutivos del sector bancario, expertos y reguladores encuestados, el principal problema es la pérdida de confianza en el mercado y el "largo y doloroso camino que queda por recorrer" para recuperarla.