El Consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) recortará este jueves las tasas de interés de la zona euro hasta un mínimo histórico del 1,0 por ciento y anunciará medidas "no convencionales" en respuesta a la dramática recesión económica en la Eurozona, estima la mayoría de los expertos.
El la última sesión y después de rebajar el precio del dinero en un cuarto de punto, hasta el 1,25 por ciento, el presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, recalcó que ése "no es el nivel más bajo que se puede alcanzar".
Los tipos se encuentran en "niveles extremadamente bajos", pero "no excluyo que, ordenadamente, podamos ir por debajo", agregó el banquero francés, quien en numerosas ocasiones ha mostrado su rechazo categórico a las políticas monetarias del cero por ciento de interés, como las de Estados Unidos o Japón.
Por ello, los expertos pronostican para mañana jueves una rebaja de un cuarto de punto porcentual hasta el uno por ciento, el nivel más bajo desde la introducción de la moneda única en 1999.
Según Ulf Kruss, del banco regional de Hesse-Turingia (Helaba), "el esperado recorte de un cuarto de punto porcentual podría ser el último en mucho tiempo".
Y es que la situación lo requiere. El crecimiento económico de la eurozona y el del conjunto de la Unión Europea (UE) caerán un 4 por ciento en 2009, ambos permanecerán en recesión hasta 2010 y contarán con un déficit de hasta el 7,3 por ciento y una tasa de desempleo del 11,5 por ciento en 2010, según las previsiones económicas de la Comisión Europea, publicadas el lunes.
La debilidad de la coyuntura y los bajos niveles de inflación en la zona euro, que el mes pasado cayó al 0,6 por ciento interanual, propician esa rebaja, dado que los intereses bajos abaratan los créditos para empresas y consumidores, estimulando así la economía.
El BCE aplicó la última rebaja de tipos en abril. Si optase por un nuevo recorte este mes, sería el séptimo desde octubre de 2008, fecha desde la que la entidad de Fráncfort ha bajado las tasas en 3 puntos porcentuales.
Sin embargo, el guardián del euro no se conformará con una bajada de tipos, sino que también luchará contra la crisis financiera y la recesión con medidas adicionales de política monetaria, según adelantó Trichet en abril.
El banco emisor está estudiando ahora algunas de esas medidas, como las que ya han tomado Estados Unidos y Reino Unido, por ejemplo. Entre otras, podría decidir mejorar la barra libre de liquidez de modo que los bancos pudieran devolver en 12 meses, y no en seis como hasta ahora, los créditos que reciben del BCE.
Ésta es la opción que consideran más probable los analistas de UniCredit. "Eso debería disipar el miedo de los bancos a no poder adquirir liquidez más allá del corto plazo", consideran.
Otras posibilidades son que el BCE compre deuda pública de los bancos de los países de la moneda única o incluso que adquiera deuda nueva de las empresas privadas, opción ésta última que supondría una fuerte inyección de liquidez a la economía europea, pero que resulta improbable y peligrosa, pues podría provocar inflación una vez superada la crisis.
Los mercados esperan con mucha atención las declaraciones de Trichet, que en su última comparecencia prometió que comunicaría esas medidas "no convencionales" en mayo.
El Banco Central Europeo bajará la tasa al 1%
El Consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) recortará este jueves las tasas de interés de la zona euro hasta un mínimo histórico del 1,0 por ciento y anunciará medidas "no convencionales" en respuesta a la dramática recesión económica en la Eurozona, estima la mayoría de los expertos.