La entrada de Fiat en Chrysler sólo fue el primer paso. El jefe del consorcio automotor italiano, Sergio Marchionne, apunta ahora a tomar el control de Opel, la subsidiaria europea de General Motors, en lo posible antes de fin de mes.
Marchionne actúa con respaldo del Consejo de Administración de Fiat en la persecución de su objetivo para 2009: "Segundo después de Toyota, de igual a igual con Volkswagen", según el diario "Corriere de la Sera".
El resultado de las operaciones sería un consorcio con una facturación de unos 80.000 millones de euros, con seis millones de autos vendidos por año, según se calculó rápidamente en Italia.
"Mi futuro estará siempre ligado a Fiat. Este es mi último puesto de trabajo, ya no quiero ir a ningún otro lado." Las palabras provienen de quien sacó a la empresa de Turín de la situación crítica en que se debatía hace unos años. Marchionne, de 56 años, nacido en los Abruzos y de pasaporte canadiense, no quiere perder en la recesión los lauros conquistados en tiempos de crisis de la empresa.
Estudió leyes y auditoría de empresas en Toronto, antes de asumir en 2004 la jefatura de Fiat para producir el milagro de sacar a la empresa de la familia Agnelli de un largo período de pérdidas. Marchionne saneó las cuentas, eliminó burocracia y redujo a la mitad el tiempo de desarrollo de nuevos modelos. Cuando se hizo cargo, Fiat acumulaba deudas por 6.600 millones de euros, gracias sobre todo a la errática conducción de Giovanni Agnelli, que llevó incluso a comprometer temporalmente parte de sus activos en Ferrari.
Marchionne no tenía experiencia previa en la industria automotriz, pero traía prestigio en el saneamiento de empresas como la suiza Alusuisse. Junto al vicepresidente de Fiat John Elkann trabaja ahora en consolidar su legado. "2009 será el año más difícil de mi vida, porque Fiat no ha recorrido siquiera la mitad del camino", anticipó en enero pasado.
Su carrera sufrió sólo un duro golpe: en noviembre de 2007 chocó con una Ferrari valuada en 200.000 euros. La máquina quedó destruida, pero el ejecutivo salió indemne.
¿Fiat será la número 2 del mundo?
La entrada de Fiat en Chrysler sólo fue el primer paso. El jefe del consorcio automotor italiano, Sergio Marchionne, apunta ahora a tomar el control de Opel, la subsidiaria europea de General Motors, en lo posible antes de fin de mes.