Creciente expectativa por los créditos hipotecarios

Esta mañana se acercaron más de 400 personas a la sucursal del banco Hipotecario en la ciudad de Mendoza. Sin embargo no todos se fueron conformes. Los requisitos para calificar son muchos y a la clase media el préstamo no le alcanza para una casa.

La gente empezó a llegar a las 5 de la mañana. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
La gente empezó a llegar a las 5 de la mañana. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Parejas jóvenes, matrimonios mayores, con niños o sin ellos, también gente sola. Esta mañana se acercaron a la sucursal de Mendoza más de 400 personas, un número mayor que en la jornada de ayer, según contó personal de ese banco.

Los mendocinos llegaron desde muy temprano a la entidad del microcentro para consultar sobre los préstamos hipotecarios, algunos habían hecho guardia desde las 5 de la mañana hasta que abriera el banco, a las 8. Sin embargo, a la hora de cierre aún había cola de una cuadra con gente que tenía gran interés en la línea que el martes anunció la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El banco Hipotecario, la única entidad que administra el plan, tiene dos sucursales en la provincia: una en la avenida España 1057, esquina peatonal Sarmiento (ciudad de Mendoza) y la otra en el departamento de San Rafael, avenida Mitre 80. En la casa del microcentro, la mayoría de los mendocinos que querían preguntar por los créditos que financia el Anses, tuvieron que esperar entre una hora y media y dos horas. Así fuera para salvar una duda o bien (muy pocos) con la documentación requerida ya lista para entregar.

Desengaños
Después de soportar el frío de la vereda, al fin ingresar en la última parte de la cola que se hace eterna y consultar sus dudas, no faltaron los desilusionados.

Como Valeria (26 años) que se enteró de que su sueldo apenas alcanza para que le presten 51 mil pesos a devolver en 15 años. “Ninguna casa te cuesta eso” sostuvo la joven que está casada, pero vive en la casa de sus padres, en el barrio Unimev. Debido a que su marido cobra la mitad de su sueldo en negro, no pueden demostrar suficientes ingresos para construir la vivienda que sueñan.

Ella contó a MDZ que ya posee un lote en Natania, un barrio para clase media ubicado en Guaymallén; pero en los últimos meses le cortaron la financiación que le habían prometido. “Antes se financiaban con las AFJP, por eso se quedaron sin crédito”, fue la explicación que le dieron en el banco a Valeria.

Esta mañana se enteró de que construir con el préstamo del Hipotecario es mucho más difícil de lo que había escuchado en la TV. Aún si tuviera un altísimo sueldo, el financiamiento oficial es para construir un máximo de 120 metros cuadrados. Es decir que alcanza para una casita de con cocina-comedor-living, un baño y dos habitaciones pequeñas.

Además, si la intención es construir hay que presentar antes los planos de la vivienda firmados por un maestro mayor de obras. También se debe contar con el suministro de servicios públicos en la propiedad. Trámites que nadie puede hacer de un día para el otro.

En cambio, María (50 años, de Villa Nueva) salió conforme del banco Hipotecario luego de llenar un formulario de solicitud, porque ella busca un préstamo que le permita ampliar la vivienda que ya tiene. Tras esperar una hora, en menos de 15 minutos ya estaba en la calle,  apurada por irse preparar el almuerzo.

Valeria llegó con su hermano, a las 9 de la mañana y debió esperar hasta las 11 aproximadamente para ser atendida. Adentro le explicaron los requisitos del crédito hipotecario a grupos de seis personas. Cada uno de los interesados planteó su inquietud particular y también planilla que sirve para que en la sucursal determinen si califican o no al crédito.

Personal del banco explicó a este diario que la precalificación se hace en Mendoza, en el término de uno o dos días. De allí las postulaciones pasan a Buenos Aires, donde son estudiadas

En el primer día de vigencia de la línea oficial se inscribieron, sólo  en la sucursal de ciudad, 260 personas y consultaron poco menos de 400. Y en la jornada de hoy el número fue más elevado, contaron desde la entidad.

Más de uno, al ver la multitudinaria convocatoria de gente se preguntó si el número de préstamos es ilimitado. La respuesta del banco fue que eso dependerá del dinero que determine el Anses. Probablemente, los datos de las personas que queden fuera del sistema seguirán registradas en la base de datos para acceder a algún plan federal de viviendas, consoló una de las empleadas.

Claro que quienes logren el crédito, deberán luego pagarlo durante 10, 15 ó 20 años. Como la garantía de los créditos hipotecarios es la misma casa, si no abonan las cuotas corren riesgo de perder la propiedad, que pasa a remate.

A las 12.45, poco antes de la hora de cierre del banco, la cola de gente ansiosa por consultar se extendía media cuadra desde la entrada de la sucursal de ciudad. “Van a tener que esperar, por eso quienes tengan apuro van a tener que venir mañana”, les explicó una empleada que salió a la vereda de calle España con fotocopias donde informaban sobre los requisitos para calificar y la documentación requerida.