El mercado inmobiliario ha sido uno de los más afectados por la crisis financiera internacional, en los Estados Unidos y en algunas zonas de la Argentina, en donde la "incertidumbre" laboral y la caída en el consumo provocaron el cierre de cientos de locales comerciales.
En algunas provincias del país la crisis se siente más en el mercado inmobiliario que en otras. Por ejemplo, en Mendoza la demanda de oficinas cayó 30% y la de locales comerciales y galpones 20%.
Sin embargo, en líneas generales a nivel nacional, en lo que va del año, la oferta de comercios en alquiler (los inmuebles disponibles para ser alquilados)creció entre 10 y 15 por ciento, sector que no registró aumentos de precios en los últimos 180 días pese a que la inflación oficial rondó el 10 por ciento.
Así lo evaluó el titular de Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Néstor Walenten, en diálogo con Noticias Argentinas.
Walenten recordó que a esta situación en los locales comerciales se sumó el alza del 45 por ciento registrada en la oferta de departamentos en alquiler.
"Se ha sentido el tema de la crisis, porque ha afectado fuertemente el bolsillo del consumidor", enfatizó el dueño de Walenten Propiedades.
El empresario explicó que esta merma en el consumo llevó al cierre de locales comerciales, pero aclaró que muchos de ellos estaban ocupados por sus propios dueños y que ahora se han volcado al mercado del alquiler.
El titular de la CIA reiteró también que "muchos locales comerciales tuvieron que cerrar no por el precio de las locaciones sino por la crisis en el consumo, el encarecimiento en las tasas y la incertidumbre laboral".
En el caso de las propiedades familiares, al también caer el turismo receptivo se han volcado al mercado locativo departamentos antes utilizados con alquileres temporarios.
El aumento de la oferta y la caída de la demanda modificaron así el mercado del alquiler y flexibilizaron los requisitos, en la búsqueda de cuidar el "buen inquilino, pagador y cumplidor".
Algo similar sucedió entre los locales comerciales, en donde prevalece la consigna de que "a ningún propietario le resulta conveniente mantener un inmueble cerrado", por lo que "está dispuesto a negociar con un buen inquilino", señaló Walenten.
"Es una negociación permanente, pero lo concreto es que los valores de plaza no han aumentado en los últimos 180 días, con lo cual los alquileres se han deflacionado", remarcó el empresario.
Asimismo, señaló que el aumento en la oferta de locales presionó sobre los precios, verificándose que "han bajado los valores en las zonas periféricas".
Sin embargo, subrayó que "un local bien ubicado –sobre Cabildo, la avenida Santa Fe o la calle Florida-- tiene lista de espera de demandantes", manteniendo estable su precio de alquiler.
"En algunas zonas cinco estrellas siempre hay mayor demanda que oferta, situación que en tiempo de crisis no se da en las calles paralelas y perpendiculares", explicó el dirigente.
En su descripción de la situación del mercado inmobiliario, Walenten precisó que "la construcción ha mermado, al igual que la demanda de terrenos y los permisos de obra".
“Hay una demanda reprimida a la espera de las elecciones. Siempre ocurre los mismo en vísperas electorales", sostuvo el titular de la CIA.
Pero, se entusiasmó con que, tras las elecciones, "gane quien gane se aclaren ciertas dudas" y se empiece "a salir de este carrusel de la campaña para seguir gobernando".
Respecto de la línea de créditos hipotecarios que lanzará esta tarde el Gobierno, el empresario prefirió "mantenerse absolutamente cauto", pero señaló que "toda línea que esté destinada a la clase media, a los asalariados es bienvenida".
No obstante, adelantó que en el actual contexto internacional con estos préstamos "no se recuperaría todo el nivel de la actividad de 2008, pero ayudaría".
Sector inmobiliario siente los efectos de la crisis
La crisis económica llegó al mercado inmobiliario, donde se registró una suba de entre el 10 y el 15% en la oferta de locales comerciales, debido a la poca demanda y al incremento de la oferta. En Mendoza, la demanda de locales cayó 20%, al igual que la de los galpones, y 30% la de oficinas, con una baja en los precios.