Peligran empleos de la industria alimenticia

Productores de bienes y servicios para la industria alimenticia de Argentina  advirtieron que el sector está a punto de ingresar en una etapa de "trabajo a pérdida" y alertaron sobre "miles de empleos en peligro".

Foto: www.inta.gov.ar
Foto: www.inta.gov.ar

Productores de bienes y servicios para la industria alimenticia advirtieron que el sector está a punto de ingresar en una etapa de "trabajo a pérdida" y alertaron sobre "miles de empleos en peligro".

Los industriales aseguraron a Noticias Argentinas que la crisis internacional "no golpeó tanto como el conflicto del campo" y que el freno de la actividad comenzó "en marzo de 2008". 

Lo señalaron una decena de empresarios en la Feria Internacional de la Alimentación -FIAR 2009- que se llevó a cabo en Rosario, Santa Fe, desde el miércoles y hasta hoy.

Allí, formaron parte de la Ronda Internacional de Negocios, donde se concretaron 500 entrevistas entre 17 compradores extranjeros y más de 130 oferentes locales.

Participaron oferentes argentinos y gerentes de compra de Guatemala, Costa Rica, Perú, Bolivia, Brasil, Paraguay, Ecuador, Panamá, Colombia y Australia.

Los empresarios argentinos se mostraron conformes con la feria porque les permitió "proyectarse a otros horizontes", pero no dudaron en admitir que el mercado pasa un difícil momento por los efectos de la crisis del campo y del colapso global.

Si bien las estadísticas del Indec marcan que el consumo interno de alimentos creció en lo que va del año (12,8 por ciento sólo en abril), los productores de bienes y servicios para ese sector aseguran que sus ventas se "plancharon".  

Las exportaciones cayeron a la mitad, el mercado local trabaja un ritmo del 30 por ciento -respecto de  mayo de 2008-, las entidades financieras ofrecen créditos con tasas elevadas y el Gobierno no cesa con la presión fiscal, se quejaron. 

Además, los conflictos salariales con los empleados "se tensaron" por la falta de acuerdos y se torna dificil sostener las plantillas de trabajadores cuando la producción "anda por el piso", añadieron.
  
Si bien reconocieron que el precio del dólar (3,75 pesos) es "bastante competitivo" ante la caída por la crisis de grandes manufactureros como Estados Unidos y la Unión Europea, señalaron que en el país se crean "problemas innecesarios".

Así, hicieron referencia a la "incertidumbre" que generan las elecciones legislativas del 28 de junio próximo, que en algunos casos "llegó a frenar inversiones".   
  
En ese contexto, los industriales que brindan herramientas a los productores de materia prima dijeron estar "imposibilitados" de sostenerse en el mediano plazo y advirtieron que la productividad sigue en caída y "el empleo ya está en zona de peligro".
  
La Resolución 125 de retenciones a las exportaciones de granos –ya derogada- marcó un antes y un después en la industria alimenticia del país porque desató un conflicto que aún hoy no tiene fin.
  
Los productores agropecuarios redujeron sus compras industriales porque el conflicto entre el Gobierno de Cristina Kirchner y las patronales agropecuarias concentradas en la Mesa de Enlace nacional impactó negativamente en el campo.

"El mercado está planchado. No vendemos nada. Estamos trabajando a un 30 por ciento de lo que lo hacíamos a principios de 2008", dijo el representante en el país de Compresores Kaeser.

En tanto, desde Tanoni SA –la productora de aceites Costa del  Sol- explicaron que al conflicto agropecuario se sumó la presión fiscal que "sofoca" cualquier intento de inversión.

Norberto Mondino, dueño de la fábrica de heladeras y gabinetes  comerciales Mondino SRL, adjudicó la caída en las ventas  al "miedo psicológico de la gente que hace que todos esperen a no sé qué fecha para invertir porque dicen que no saben qué va a pasar en el país".
  
Este empresario reveló que en FIAR 2009 hizo contactos con  inversores de Guatemala y Colombia para negociar la venta de heladeras, y aseguró que la feria "aportó un abanico muy selectivo de interesados"
  
La muy buena calidad industrial argentina convierte a la crisis externa en una oportunidad para salir a vender al mercado internacional por la diferencia de precios que genera tener un euro a 5,20 pesos en el país y un dólar competitivo, opinó Mondino.

El panorama no es tan alentador para otros empresarios que pidieron no revelar sus identidades por temor a "represalias fiscales".
  
Denunciaron una "fuerte persecución de la AFIP y de (Guillermo) Moreno", el secretario de comercio Interior.

Afirmaron que Moreno "obliga" a vender a precios que tornan "inviable" a la producción y lo responsabilizaron de "promover conflictos sindicales en el interior de las empresas con políticas tan populistas como insostenibles".