El gobierno alemán de la canciller Angela Merkel ha acordado un plan para crear "bancos malos" que permitan aparcar los activos tóxicos y liberar con ello a la banca de esos fondos críticos, según informaron hoy fuentes gubernamentales.
El proyecto de ley del ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, prevé que los bancos comerciales aglutinen los créditos en problemas y otros activos tóxicos del mercado financiero en vehículos especiales creados con ese fin.
En contrapartida, las entidades bancarias recibirán garantías estatales por las que habrán de pagar tasas y tendrán que participar en las posibles pérdidas.
A través de un "banco malo" se podría liberar a los institutos crediticios atribulados de los activos malos o invendibles, reanimar la actividad financiera, caracterizada por la disminución en la concesión de créditos entre los propios bancos y restaurar la confianza perdida en el sector financiero, argumentan los representantes del gobierno alemán.
En principio, el plan ha sido diseñado sólo para los bancos comerciales, pero Berlín está trabajando para encontrar una solución similar para los bancos regionales en las próximas semanas.
Según datos del Ministerio de Finanzas alemán, 20 bancos alemanes han cifrado en 200.000 millones de euros (unos 274.000 millones de dólares) el valor nominal de sus títulos tóxicos.
El plan para crear "bancos malos" ha de someterse ahora a votación en el Parlamento alemán. El gobierno pretende obtener luz verde antes de las elecciones generales que tendrán lugar a finales de septiembre.
Alemania acuerda la creación de "bancos malos"
El gobierno alemán de la canciller Angela Merkel ha acordado un plan para crear "bancos malos" que permitan aparcar los activos tóxicos y liberar con ello a la banca de los fondos críticos. Las entidades bancarias recibirán garantías estatales por las que habrán de pagar tasas .