Francia dio curso ayer a un exhorto de la justicia estadounidense y dispuso embargar todas las cuentas bancarias de la embajada argentina en París.
De este modo se hizo lugar a la presentación de un grupo de tenedores de bonos que quedaron fuera del canje de la deuda (hold-outs) y que, en conjunto, reclaman al país el pago de compromisos pendientes por un total de 29.000 millones de dólares.
La medida fue confirmada por el diario La Nacion en su edición de hoy, luego de que se encendiera una señal de alarma en la Casa Rosada, porque significa un revés en la negociación que había comenzado a desarrollarse con los bonistas que litigan contra el país en el exterior.
La disposición francesa respondió a una resolución del juez Thomas Griesa, de Nueva York, adoptada el viernes pasado. Griesa solicitó a Francia la ejecución de la medida que da lugar a la petición de un grupo de bonistas.
Las cuentas congeladas son para el pago de alquileres y servicios (luz, teléfono, gas y sueldos del personal diplomático). También alcanzó una cuenta con 900.000 euros, prevista para realizar una remodelación del edificio que ocupa la embajada argentina en París.
No es la primera vez que el magistrado norteamericano toma una decisión en ese sentido. A fines del año pasado, Griesa dictó un embargo sobre los depósitos de las AFJP en los Estados Unidos, apenas se conoció el proyecto oficial para eliminar el sistema de jubilaciones privadas. También obligó a la Argentina a cancelar US$ 2243 millones a un grupo de tenedores de bonos que no ingresaron en el canje de deuda de 2005, aunque el Gobierno anunció su decisión de apelar la sentencia por "vicios procesales".
Según el diario porteño, la Presidenta instruyó ayer a sus colaboradores para apelar esta última disposición en Nueva York y en Francia, lo que comenzará a tomar forma concreta hoy en manos de los abogados del estudio jurídico Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP, que representa al país en Estados Unidos.
"Los recursos están protegidos por las normas internacionales. La medida se va a apelar y nos darán la razón", dijo a La Nacion un funcionario involucrado en las negociaciones.
Cristina Fernández de Kirchner pidió en las últimas horas al secretario legal y técnico, Carlos Zannini, que evaluara el alcance de la medida junto con el presidente del Banco Central, Martín Redrado. También analizan el caso el canciller Jorge Taiana, que se encuentra por estas horas en los Estados Unidos participando de una Convención del Tratado Antártico que transcurre en Washington.
La medida sorprendió al Gobierno, que trabajaba en la designación de los bancos Barclays, Deutsche y Citi, para organizar el canje de bonos con los tenedores que no adhirieron a la propuesta argentina. Las gestiones las lleva adelante el jefe de Gabinete, Sergio Massa, junto con el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, que habían incluso iniciado una ronda de reuniones con los principales tenedores de bonos.