Mejora el horizonte de reservas

Entre el acuerdo celebrado con China, y las remesas que podrían provenir del FMI, en base a nueva estructuración, las perspectivas del nivel de reservas de la Argerntina ha mejorado en forma notable. Pero esto solo no restaura la confianza y hacen falta políticas acordes.

Esta semana Argentina dio dos pasos fundamentales para asegurarse una cantidad de divisas suficientes como para no caer en situaciones complicadas en caso de una caída abrupta de los saldos del comercio exterior.

Por una parte, el acuerdo celebrado con China, por el cual se conviene un acuerdo de provisión recíproca de monedas, en caso de necesidad, por hasta 10.700 millones de dólares.

Por supuesto, este intercambio solo procedería en caso de ser necesario, pero el valor que tiene es saber que existe esa posibilidad. Además, el acuerdo tiene una connotación simbólica: no aparece el dólar en el medio de las transacciones.

Argentina ya había firmado el año pasado un acuerdo con Brasil, para que las operaciones comerciales entra ambos países puedan pagarse con sus respectivas monedas, evitando el dólar en las mismas.

En este caso, la idea era no recalentar los mercados internos para el pago de compras regionales muy intensas. En el caso con China, el simbolismo es mayor, ya que el gigante asiático propuso reemplazar la moneda norteamericana como unidad de cuenta internacional.

Para Argentina es un paso muy importante que puede contribuir a bajar niveles de incertidumbre. Si bien hoy las reservas netas de pases y Lebac se mantienen cercanas a los 30.000 millones de dólares, este acuerdo hace que China actúe como prestamista de última instancia, algo que Argentina había perdido después del default y la pelea con el FMI.

El dato, además, aparece como una señal en un momento en que la incertidumbre por los datos políticos, alimentados por la irracionalidad con que los Kirchner manejan el gobierno, había generado una fuerte fuga de capitales y vuelco a la demanda dólares. Esta situación de poca claridad permite que circulen todo tipo de versiones, que se proyectan de manera incontrolable por Internet.

El otro dato positivo ha sido la posibilidad de que Argentina obtenga 3.000 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional, por las cuotas de participación que el país tiene en el organismo. En este caso se trataría de plata fresca.

Con estos dos antecedentes, Argentina mejora notablemente su perfil de reservas, sobre todo para hacer frente a los vencimientos de deuda de este año y del 2010. Además, este mes debería comenzar la liquidación de divisas de exportaciones de granos de la cosecha gruesa, lo que aumentaría oferta de dólares en el mercado y no le exigiría al Banco Central intervenir en forma directa.

En el plano técnico, el horizonte se visualiza un poco mejor, pero queda el horizonte más complejo, y es el político. Los empresarios siguen presionando pidiendo un dólar cercano a 5 pesos y todos temen que el gobierno los escuche, al menos después de las elecciones.

Estas son las razones, que unidas a confusos discursos por parte de funcionarios del gobierno, llevan a la gente a protegerse. Por un lado, salir del sistema financiero por temor a alguna intervención del Estado que repita experiencias anteriores y, por otro, el temor a una fuerte devaluación de la moneda que le coma sus ahorros.

Lo técnico de alguna manera se arregla. La confianza solo se recupera con claridad, que hasta ahora no existe.