El Gobierno casi duplicó en abril y hasta fines de junio, justo después de las elecciones, los subsidios parciales a los salarios de empleados de empresas que tienen problemas financieros por la crisis.
Los salarios de unos 65 mil trabajadores son subsidiados en parte por el Estado, en el marco de un programa del Ministerio de Trabajo que busca evitar despidos masivos.
La cifra de aportes del Estado para los sueldos de empleados aumentó a casi el doble este mes por decisión de la Casa Rosada, con el principal objetivo de paralizar los despidos hasta, al menos, después de las elecciones legislativas del 28 de junio próximo.
Según publicó hoy un matutino porteño que cita datos oficiales, hasta la segunda semana de abril 64.739 trabajadores recibían hasta 600 pesos del salario en forma de subsidio.
Datos del Ministerio de Trabajo indican que, en la primera quincena de marzo se habían entregado estos subsidios a 38.185 trabajadores de 648 empresas.
Para ello, el Gobierno destinó en el primer trimestre del año 60 millones de pesos.
Los números señalan que a partir de abril uno 26.554 trabajadores comenzaron a recibir 600 pesos de su salario aportados por el Estado.
La estrategia oficial se concreta en el marco del Programa de Recuperación Productiva (REPRO) que busca frenar despidos masivos en las empresas que sufrieron los efectos de la crisis.
En 2002, el gobierno del entonces Presidente, Eduardo Duhalde, creó este programa para ser aplicado mientras duró la "emergencia ocupaciones nacional" devenida de la difícil situación económica que atravesó el país a comienzos de la década.
Desde ese momento, el programa estuvo destinado a trabajadores que prestan su labor en sectores privados en declinación y áreas geográficas en crisis.
Ahora, la administración de Cristina Kirchner tomó el programa y en lo que va del año giró a empresas privadas 111 millones de pesos para tratar de preservar puestos de trabajo.
Empleados del sector industrial, de producciones agrícolas regionales como frutihortícola y vitivinicultura, y servicios, como supermercados y turismo, reciben 600 pesos de sus sueldos de parte del Estados.
Así, tras firmar un acuerdo con las empresas, las administración central se asegura que no se registren despidos en esas compañías, aunque la decisión de aplicar suspensiones queda sólo en manos de la patronal.
Unos 9.204 trabajadores textiles, que se desempeñan en 79 empresas, perciben la subvención.
En el mismo camino están 6.574 trabajadores de 38 curtiembres, 6.054 obreros de 86 firmasmetalúrgicas, 5.719 de la industria pesquera, y 5.123 de 36 compañías del complejo automotor.
Hasta el momento, sólo unos 1.224 operarios de la empresa automotriz francesa Peugeot Citroen cobran el subsidio, y los demás corresponden a autopartistas.
A su vez, tres supermercados acordaron que 2.887 empleados conservarán transitoriamente sus puestos a cambio del beneficio estatal.
Mientras, unos siete hoteles, con un plantel de más de 2.500 personas, también ingresaron en el régimen.
Casi 19.000 trabajadores cuyos salarios son subsidiados se localizan en Buenos Aires, 13.000 en Santa Fe, 4.900 en Río Negro, 3.800 en la ciudad de Buenos Aires, más de 3.000 en Chubut y San Luis.
Los acuerdos para incluir a las empresas en el REPRO son por 90 días (abril, mayo y junio, en este caso) por lo que vencerán el 30 de junio, dos días después de las elecciones, aunque existe la posibilidad de prórroga.
Crecen subsidios para sostener el empleo privado
El Gobierno casi duplicó en abril y hasta fines de junio, justo después de las elecciones, los subsidios parciales a los salarios de empleados de empresas que tienen problemas financieros por la crisis. Los salarios de unos 65 mil trabajadores son subsidiados en parte por el Estado.