El fabricante alemán de autopartes y electrodomésticos Bosch acusa el golpe de la crisis y después del desplome en un 87 por ciento de los beneficios el año pasado, calcula que en el 2009 cerrará con pérdidas por primera vez en la posguerra, informó hoy su titular, Franz Fehrenbach.
Como consecuencia, Bosch ya eliminó 3.000 puestos de trabajo en los últimos meses, pero en el transcurso del año habrá mayores recortes. "Lamentablemente ya podemos vislumbrar ahora que deberemos aumentar los despidos de forma sustancial", dijo Fehrenbach.
En la actualidad, 93.000 empleados de Bosch a nivel mundial se encuentran en régimen de jornadas laborales reducidas. Bosch emplea en los 60 países con centros de producción y distribución a poco más de 280.000 personas.
Los beneficios cayeron en 2008 en un 87 por ciento a apenas 372 millones de euros (485 millones de dólares). Sin embargo, la situación para 2009 será peor y por primera vez en la posguerra el balance será negativo y Bosch cerrará en números rojos, sin precisar el volumen que podrían alcanzar las pérdidas. La facturación, dijo, podría caer en un 15 por ciento.
"La facturación en el primer trimestre del año cayó de una forma que no conocíamos desde hace décadas", informó el ejecutivo de Bosch. "Esperamos sin embargo que los tres primeros meses hayan sido los peores y proyectamos cierta estabilización para la segunda mitad del año".
El mayor impacto lo sufre en el sector de la industria automotor, con el 60 por ciento de la facturación.
Bosch anuncia más despidos y calcula cerrar con pérdidas
El fabricante alemán de autopartes y electrodomésticos acusa el golpe de la crisis y después del desplome en un 87 por ciento de los beneficios el año pasado. Ahora la compañía calcula que este año cerrará con pérdidas por primera vez en la posguerra, informó hoy su titular, Franz Fehrenbach.