Reservas al límite: cayó a la mitad la inversión en exploración petrolera

Mientras yacimientos de petróleo y gas se continúan agotando, un informe privado advierte que se acerca el final del autoabastecimiento. En el análisis, ocho ex subsecretarios de energía denuncian ocultamiento de la información pública. Conocé el estudio que fue censurado por la Nación.

No se ha explorado suficiente para encontrar más petróleo. Foto: Marcelo Ruiz /MDZ
No se ha explorado suficiente para encontrar más petróleo. Foto: Marcelo Ruiz /MDZ

Un duro informe sobre la situación energética actual, que será presentado esta tarde en Buenos Aires, advierte que el año pasado en la Argentina se perforó casi la mitad de los pozos exploratorios de 1988, lo que atenta contra la continuidad en reservas de hidrocarburos que tiene el país.

El análisis estuvo a cargo de ocho ex secretarios de Energía de la democracia: Daniel Montamat, Alieto Guadagni, Enrique Devoto, Julio César Araoz, Jorge Lapeña, Emilio Apud, Roberto Echarte y Raúl Olocco.

Por presiones del gobierno nacional fue suspendida la presentación del informe, que estaba prevista en la Universidad de Buenos Aires (UBA); sin embargo el acto se llevará a cabo de todos modos, hoy, en el Instituto General Mosconi, a las 18.30.

Según lo publicado por La Nación, el informe advierte que "el sector energético afronta serios problemas estructurales sin soluciones a la vista: para resolverlos se debe formular una política de Estado a largo plazo; la Argentina tiene un presente decadente en materia productiva y un futuro incierto".

Si bien la crisis afecta tanto a la producción de gas, como a la generación de energía eléctrica, Montamat comentó, en declaraciones radiales, que “el sector más comprometido es la exploración petrolera”.

En efecto, el informe advierte sobre el decrecimiento en las perforaciones: 103 pozos exploratorios en 1988; 75, en 1998 y sólo 54, el año pasado, según datos de la Secretaría de Energía.

La difusión del estudio coincide con el anuncio de un paro de los trabajadores petroleros, quienes denuncian suspensiones y despidos en el sector.

El problema es que la Argentina “no aprovechó el período de precios altos de crudo para realizar inversiones exploratorias en su territorio”. Basta considerar que los precios del crudo en la canasta de la OPEP (Organización de Estados Productores de Petróleo) hace diez años eran en promedio 12 dólares el barril; muy inferiores a los precios promedio de 94 dólares registrados en el último año.

Esto genera una caída sustancial de las reservas, de modo que el país “se encamina a la pérdida del autoabastecimiento energético”.

El estudio de los ex secretarios de Energía señala que el sector energético también “ha demostrado tener serias dificultades para ampliar la oferta en nueva generación: el sector privado no cuenta en la situación actual con las condiciones mínimas para invertir, y el Estado, cuando lo hace -a través de Enarsa por ejemplo-, actúa en forma no planificada y recurriendo las más de las veces a costosas soluciones de urgencia”.

En búsqueda de soluciones
El problema de fondo es que el sistema se rige “con visión cortoplacista; no planificado a largo plazo, con inversiones que se encuentran retrasadas y, como consecuencia, exhibe un funcionamiento técnicamente deficiente con perspectivas de agravarse”.

Por eso, el plan propuesto pide transparencia para las operaciones de Enarsa, que la prestación de servicios se decida mediante licitación pública y que se vuelvan a jerarquizar los entes reguladores.

"Se evitarán las importaciones innecesarias de combustibles como el fuel oil, del cual nuestros país es exportador neto", manifiesta también el estudio, en clara referencia al negocio que logró Venezuela exportando el combustible pesado a la Argentina.

Otro planteo es la aplicación de una tarifa social y que las instituciones del sector no sean “utilizadas como instrumento para justificar arbitrariedades”.

También piden terminar con el ocultamiento de la información: "Es un clásico de estos años la negación de la existencia de problemas estructurales en el sector energético y también su ocultamiento a cualquier costo. La información pública sobre la real marcha del sector energético es muy poco transparente, lo que es a todas luces injusto con la ciudadanía".