Pese a la crisis, el JP Morgan presenta superávit

El banco de negocios J.P. Morgan Chase escribió números negros en el primer trimestre de 2009 y es por ello una de las pocas grandes entidades estadounidenses que se mantienen dentro de la zona de beneficios pese a la crisis económica, según cifras presentadas hoy en Nueva York.

Foto: web
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El banco de negocios J.P. Morgan Chase escribió números negros en el primer trimestre de 2009 y es por ello una de las pocas grandes entidades estadounidenses que se mantienen dentro de la zona de beneficios pese a la crisis económica, según cifras presentadas hoy en Nueva York.

El superávit inesperadamente alto entre enero y marzo fue de 2.100 millones de dólares, un diez por ciento menos que en el mismo periodo de referencia del año pasado. El banco aseguró además al publicar el balance trimestral que se encuentra bien preparado para continuar afrontando la crisis en el futuro. "No necesitamos ningún capital fresco", afirmó el titular de la entidad, Jamie Dimon.

J.P. Morgan Chase es el tercer gran banco estadounidense que presenta un balance con beneficios en el primer trimestre, después de Wells Fargo y Goldman Sachs. Los resultados de J.P. Morgan superaron a las previsiones de la mayoría de analistas. Por el contrario, los expertos prevén que el Citigroup dé a conocer de nuevo grandes pérdidas al presentar mañana viernes sus cifras trimestrales.

Los inversores acogieron las cifras de J.P. Morgan Chase como otra señal sobre el posible comienzo de una recuperación del sector financiero estadounidense. Pese a la reducción en los beneficios, la caída fue menor a la pronosticada por los analistas. También sus ingresos trimestrales aumentaron inesperadamente en casi un 50 por ciento, a un récord de 26.900 millones de dólares.

Dimon aseguró que el banco quiere devolver lo más rápidamente posible la inyección financiera por 25.000 millones de dólares que recibió del Estado en otoño (boreal). No obstante, dijo que espera una señal de Washington al respecto.

También otros grandes bancos abogan por reembolsar tan pronto como sea posible las cantidades recibidas de las arcas públicas con el fin de reducir la influencia estatal sobre aspectos como los salarios de los directivos. Sin embargo, muchos otros bancos necesitan todavía el dinero o incluso nuevas transferencias de dinero público.

J.P. Morgan tuvo que asumir recientemente efectos negativos por 10.000 millones de dólares para compensar créditos morosos y crear reservas para la previsión de riesgos. Dimon dijo que dicha cantidad es "extremadamente alta", pero consideró que si continúa empeorando la crisis será necesario hacer frente a más costes de riesgo.

Al comienzo de la sesión bursátil en Nueva York, las acciones se recuperaron de las pérdidas previas a la apertura e impulsaron también otros valores bursátiles, tanto en Estados Unidos como en Europa. Desde marzo, los títulos del banco han duplicado su valor.

El año pasado, J.P. Morgan se hizo con la mayoría de la que en su día fue la mayor caja de ahorros estadounidense, Washington Mutual, después de comprar también a un precio reducido el banco de inversiones Bear Stearn.

Tras las nuevas adquisiciones, J.P. Morgan está reduciendo masivamente su plantilla y ha eliminado desde principios de año más de 5.000 puestos de trabajo. En los planes iniciales se encontraba una reducción de 12.000 empleos. A finales del primer trimestre, J.P. Morgan Chase daba trabajo a 220.000 personas.