En el preámbulo de una presentación pública en Washington, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señala que ve los primeros "rayos de esperanza" para la economía del país, aunque advierte sobre los problemas aún existentes, según se desprende del texto de su discurso publicado hoy por la Casa Blanca.
"De ninguna manera hemos salido de los problemas ahora. Pero desde donde estamos ahora, estamos empezando a ver por primera vez rayos de esperanza", apunta el documento dado a conocer por el Ejecutivo norteamericano, el borrador de un discurso que el mandatario dará en la Georgetown University de Washington.
La intervención de Obama versará sobre asuntos económicos y tiene el tono optimista que el mandatario estadounidense ya adoptó la semana pasada al hablar del tema.
En su discurso, Obama cita los recientes indicadores económicos, que apuntan a que los bancos están volviendo a prestar dinero y que los propietarios de casas están aprovechando las bajas tasas de sus hipotecas para sanear sus finanzas.
El presidente de Estados Unidos hace también referencia al paquete coyuntural de 787.000 millones de dólares del gobierno, así como a los demás programas para reanimar el sector bancario, castigado por la peor crisis desde la Gran Depresión en los años 30.
"En su conjunto, estas acciones están empezando a generar señales de progreso económico", señala Obama, aunque advierte que 2009 "seguirá siendo un año difícil".
La economía estadounidense se contrajo en un 6,3 por ciento durante el último trimestre de 2008 y los expertos estiman una involución similar a comienzos de este año.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, también mostró una postura optimista hoy martes durante una intervención pública en Atlanta, Georgia, donde destacó "señales de que el agudo retroceso de las actividades económicas se está volviendo más lento".
El gobierno de Estados Unidos espera que la economía del país empiece a recuperarse a finales de 2009.
Obama ve los primeros "rayos de esperanza"
El presidente de EE. UU. dijo que ve los primeros "rayos de esperanza" para la economía, pero advirtió que aún existen problemas. Un indicador es que los bancos dan créditos y que los propietarios de casas aprovechan las bajas tasas de hipotecas para sanear sus finanzas.