Brasil propone que el G-20 vigile planes anticrisis

El ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim, dijo que también en el G20 se ponga en marcha "una mayor vigilancia por las instituciones financieras de los bancos privados, del sistema financiero y de los fondos especulativos para evitar la repetición de la crisis actual".

Celso Amorim quiere evitar proiteccionismo disfrazado en la crisis Foto: web
Celso Amorim quiere evitar proiteccionismo disfrazado en la crisis Foto: web

Brasil propondrá que en la cumbre del G20, convocada en Londres el próximo 2 de abril, se examinen los planes de salvamento económico de diversos sectores impulsados en todo el mundo para "asegurarse de que no dan lugar a una forma disfrazada de proteccionismo".

El ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim, en una entrevista publicada hoy por el diario francés "Le Monde", dijo que también en el G20 se ponga en marcha "una mayor vigilancia por las instituciones financieras de los bancos privados, del sistema financiero y de los fondos especulativos para evitar la repetición de la crisis actual".

Otra demanda es la revisión de "la arquitectura financiera internacional" para que refleje mejor el creciente peso de los países emergentes.

Eso debería traducirse -precisó- en el reparto del capital y de los derechos de voto del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde Brasil está "dispuesto a aumentar su cuota".

Paralelamente, el FMI debería supervisar el buen funcionamiento de las economías de los países ricos, como ya lo hace con los pobres, y el Banco Mundial tendría que disponer de "un fondo de garantía" dirigido a los países el desarrollo, en particular para incrementar los créditos destinados al comercio entre Estados del Sur.

Amorim se felicitó de la "buena disposición" de la Administración del nuevo presidente estadounidense, Barack Obama, y consideró que eso "puede ayudarnos a desbloquear las negociaciones" para llegar a un acuerdo en la Ronda de Doha sobre la liberalización del comercio mundial.

"Doha no es la panacea, pero sin duda es el mejor antídoto frente a un tirón proteccionista", argumentó, antes de advertir que si en las negociaciones se introdujeran complejidades, se correría el riesgo de atrasar un compromiso "otros cuatro o cinco años".

Más allá de la reforma del sistema financiero internacional, el responsable diplomático brasileño reiteró su voluntad de "concebir una nueva forma de gobierno mundial".

"No es posible cambiar las instituciones financieras sin modificar al mismo tiempo las reglas que rigen la seguridad internacional, el clima o el medio ambiente", señaló.