Crisis global mete la cola en el comercio entre Argentina y Brasil

En una medida para proteger a su industria de la competencia desleal, Buenos Aires impuso licencias no automáticas y precios mínimos para la importación de dos centenares de productos, algunos de los cuales compra a Brasil. Ante esta decisión, el secretario brasileño de Comercio Exterior, Welber Barral, admitió el lunes que estudia recurrir ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Argentina.

Las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil en un punto de tensión Foto: efe
Las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil en un punto de tensión Foto: efe

La crisis global ha metido la cola en el comercio entre Argentina y Brasil, las mayores economías de Suramérica, cuyos Gobiernos son hoy aliados políticos pero se ven por igual abrumados por los efectos del descalabro mundial.

En una medida para proteger a su industria de la competencia desleal, Buenos Aires impuso licencias no automáticas y precios mínimos para la importación de dos centenares de productos, algunos de los cuales compra a Brasil.

Ante esta decisión, el secretario brasileño de Comercio Exterior, Welber Barral, admitió el lunes que estudia recurrir ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Argentina.

A juicio de Brasilia, esas restricciones afectan al 10 por ciento de sus exportaciones a Argentina, segundo destino de sus ventas externas luego de Estados Unidos.

Buenos Aires no tardó en responder a las amenazas de un litigio en la OMC: este miércoles el subsecretario de Política y Gestión Comercial del Ministerio de Producción argentino, Eduardo Bianchi, defendió las medidas adoptadas por su país y dijo que las licencias no automáticas y los precios mínimos sólo afectan al 7 y al 4 por ciento, respectivamente, de las compras a Brasil.

En tanto, Bianchi recordó que Brasil aplica licencias no automáticas a 4.500 productos, medida que afecta al 50 por ciento de las exportaciones de Argentina a su principal destino de colocaciones.

La controversia, de tono creciente, ya consumió varias reuniones bilaterales técnicas en las últimas semanas y el miércoles próximo será eje de una cita en Buenos Aires entre el secretario de Comercio y Relaciones Internacionales de la Cancillería argentina, Alfredo Chiaradia, y el vicecanciller brasileño, Samuel Pinheiro Guimaraes.

El año pasado, Argentina exportó a Brasil por 13.257 millones de dólares, con un alza interanual del 27,4 por ciento, mientras que sus compras a ese país alcanzaron los 17.601 millones, un 22,1 por ciento más que en 2007.

Sin embargo, en los dos primeros meses de este año los intercambios se desplomaron.

En febrero las exportaciones brasileñas a Argentina (690 millones de dólares) sufrieron una caída interanual del 47,7 por ciento, más que el doble que el descenso promedio del 21 por ciento en las ventas de Brasil a todo el mundo.

En tanto, las ventas argentinas a Brasil fueron el mes pasado de 666 millones de dólares, con un derrumbe interanual del 42 por ciento, con lo que Argentina sumó 69 meses de déficit comercial con su vecino.

Habituados a las guerras comerciales, Argentina y Brasil habían fumado la pipa de la paz en 2006, cuando los gobiernos de los dos países diseñaron un mecanismo de solución de controversias entre sectores industriales privados para evitar desequilibrios en los intercambios.

Sin embargo, la tregua se resquebrajó por la ola de proteccionismo mundial desatada por la crisis económica.

Buenos Aires y Brasilia comparten posiciones en las negociaciones multilaterales en el seno de la OMC, donde desde hace años critican las políticas proteccionistas de los países desarrollados, y son los únicos dos representantes suramericanos en el G-20, que se reunirá en Londres en abril.

"No se puede pasar del vale-todo financiero que dejó al mundo en la situación actual, a un vale-todo proteccionista, que ciertamente causará una crisis todavía peor que la que resultó de la Segunda Guerra Mundial", advirtió hoy el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La influyente Federación de Industrias de la ciudad brasileña de San Pablo reclama que su país aplique cupos a las importaciones de "productos sensibles" desde Argentina, una medida que el Gobierno de Lula da Silva admitió que tiene bajo análisis.

Desde la vereda de enfrente, la Unión Industrial Argentina (UIA) contestó a los reclamos de Brasil que la caída de las compras de Argentina a ese país no obedece a una postura proteccionista sino a un bajón de demanda como consecuencia de la crisis.

La mayor patronal de Argentina alegó en un comunicado que el país tiene un "déficit estructural" con Brasil, que ascendió el año pasado a 4.347 millones de dólares y que acumuló en los últimos cinco años 17.909 millones de dólares.

Tras asegurar que las medidas "anti-dumping" adoptadas por Buenos Aires no contradicen las normas de la OMC, los industriales argentinos acusaron a Brasil de "traer a cuestas una historia de más de 30 años de protección de la producción", con subsidios incluso "para la compra de empresas argentinas".