El rescate de la atribulada marca automovilística alemana Opel demandará, además de ayudas estatales, la supresión de por lo menos 3.500 puestos de trabajo, estimó el presidente de General Motors Europa, Carl-Peter Forster en declaraciones que reproduce hoy el diario alemán "Bild".
"Todos tendremos que asumir más recortes salariales. Y a ello se sumará la supresión de no más de 3.500 puestos, espero". Opel emplea a unos 25.000 trabajadores en cuatro plantas alemanas, así como a 7.300 en Zaragoza, España, 3.700 en Amberes, Bélgica, y 4.100 en la polaca Gliwice.
Forster volvió a manifestarse partidario de la intervención del Estado alemán, del que espera recibir ayudas de 3.300 millones de euros (4.100 millones de dólares). Según los cálculos, la automotriz alemana necesita más de 7.000 millones de euros (8.700 millones de dólares) para poder seguir operando.
La directiva de la automotriz presentó esta semana al gobierno alemán un plan de saneamiento y espera respuesta. El ministro de Economía de Alemania, Karl-Theodor zu Guttenberg, viajará a mediados de mes a Estados Unidos para reunirse con ejecutivos de General Motors y representantes del gobierno estadounidense.
Por otra parte, Forster advirtió que la bancarrota de Opel acarrearía la supresión de 300.000 puestos en Europa, incluidos los de proveedores y concesionarios.
La opinión es compartida por el presidente de Porsche, Wendelin Wiedeking. "La interdependencia de la industria automotriz es muy fuerte. Si de la noche a la mañana desapareciera un gran fabricante, afectaría a los proveedores y esto no lo podrían digerir todos", subrayó en declaraciones al diario financiero alemán "Handelsblatt".
"En un caso así se produciría en el sector de los proveedores una determinada depuración", agregó.
El directivo, que se encuentra en el Salón del Automóvil en Ginebra, se mostró una vez más reservado respecto a la opción de que el Estado alemán acuda en ayuda de Opel.
La supervivencia de Opel es importante, no sólo por la necesidad de mantener los puestos de trabajo, sino también por la competencia, recalcó en la ciudad suiza. Cada apoyo unilateral de una empresa lleva a una influencia en la competencia, explicó.
Es necesario garantizar la variedad en la industria del automóvil, enfatizó Wiedeking. "Si Ferrari no existiera como marca, nosotros como Porsche deberíamos inventarla".
Es justamente esa variedad lo que aporta nuevas ideas al desarrollo, continuó el directivo. "Todos debemos hacer frente a la competencia y ser capaces de soportarla", señaló.
Opel podría suprimir al menos de 3.500 puestos
El rescate de la atribulada marca automovilística alemana Opel demandará, además de ayudas estatales, la supresión de por lo menos 3.500 puestos de trabajo, estimó el presidente de General Motors Europa, Carl-Peter Forster.