El presidente de la compañía estatal de ferrocarriles alemanes -Deutsche Bahn-, Hartmut Mehdorn, presentó hoy su renuncia como colofón de un mayúsculo escándalo de espionaje dentro de la empresa.
Mehdorn, quien dirigía la Deutsche Bahn desde 1999, perdió el respaldo del gobierno después de que la empresa admitiera que había espiado a unos 173.000 de sus 240.000 empleados en el marco de controles anticorrupción encubiertos.
En concreto fueron cotejados datos como números de teléfono, direcciones y cuentas bancarias con los de 80.000 firmas subcontratistas en busca de presuntos casos de soborno.
La situación de Mehdorn se tornó insostenible al salir días atrás a la luz que además, la compañía había filtrado durante tres años el tráfico de correos electrónicos, entre 100.000 y 150.000 correos al día.
Al parecer, los e-mails fueron desviados, leídos, utilizados contra empleados e incluso borrados. En 2008 fueron borrados -según Mehdorn por razones técnicas- correos enviados a miles de empleados por el sindicato de maquinistas GDL con una convocatoria a la huelga.
El escándalo de espionaje es investigado por la justicia alemana y fue motivo de recias críticas por parte de los responsables oficiales de protección de datos y de políticos de la oposición, a los que se sumaron este fin de semana miembros del gobierno de Angela Merkel.
En una escueta reacción, el portavoz de Merkel, Ulrich Wilhelm, dijo que el gobierno tomaba nota "con respeto" de la decisión de Mehdorn. Los sindicatos de ferroviarios Transnet y DGBA calificaron la partida del ejecutivo de "consecuencia lógica del escándalo de espionaje".
Mehdorn dijo que había solicitado al Consejo de Vigilancia la rescisión de su contrato, válido hasta 2011, en una rueda de prensa en la que presentó las cifras de 2008 de la Deutsche Bahn.
El directivo aseguró que en el marco de los controles encubiertos no se cometieron delitos y alegó que el debate sobre el asunto había subido tanto de tono que no permitía aclarar las cosas con objetividad.
La dimisión de Mehdorn relegó a un segundo plano la presentación por parte del Ejecutivo del ejercicio 2008. Según estos datos, la empresa ferroviaria alemana aumentó en 4,8 por ciento los beneficios antes de intereses e impuestos (EBIT) a 2.480 millones de euros (3.270 millones de dólares).
En términos netos, el excedente ascendió a 1.320 millones de euros (1.740 millones de dólares). La facturación se incrementó un 6,8 por ciento a 33.500 millones de euros (44.200 millones de dólares). El número de pasajeros de los ferrocarriles alemanes aumentó un 4,6 por ciento a 1.900 millones.
Mehdorn señaló que este año ha caído la demanda especialmente en el sector de carga y no descartó que se amplíen los recortes de jornada laboral limitados hasta ahora a 5.000 empleados.
Espionaje: Renuncia jefe de ferrocarriles alemanes
El presidente de la compañía estatal de ferrocarriles alemanes -Deutsche Bahn-, Hartmut Mehdorn, presentó hoy su renuncia. La compañía admitió que había espiado a unos 173.000 empleados en el marco de controles anticorrupción encubiertos.