Cómo procederá EE.UU. con títulos y créditos tóxicos

El plan estará dotado con fondos públicos de entre 75.000 y 100.000 millones de dólares, provenientes del paquete de rescate aprobado en octubre. A ese capital se agregarán fondos de inversores privados para alcanzar en principio 500.000 millones de dólares y eventualmente hasta un billón de dólares.

Barack Obama, presidente de los Estados Unidos. Foto: EFE
Barack Obama, presidente de los Estados Unidos. Foto: EFE

El plan de la secretaría del Tesoro estadounidense para la compra de activos tóxicos es un programa de inversión público-privado.

Estará dotado con fondos públicos de entre 75.000 y 100.000 millones de dólares, provenientes del paquete de rescate aprobado ya en octubre para reactivar el sistema. A ese capital se agregarán fondos de inversores privados para alcanzar en principio 500.000 millones de dólares y eventualmente hasta un billón de dólares.

El gobierno estadounidense ofrece lucrativas condiciones crediticias y garantías y también hacer frente a gran parte del riesgo que esta operación comporta.

En el caso de los créditos tóxicos, la Corporación de Garantía de Depósitos (FDIC) subastará los préstamos problemáticos a inversores privados. La FDIC garantiza la financiación de la mayor parte del precio de compra. Para el resto, la secretaría del Tesoro aportará por cada dólar de capital propio del inversor, un dólar más.

En el caso de los valores tóxicos se tentará a los inversores con ventajosos créditos estatales. Con este método se espera que vuelva a impulsarse otra vez la alicaída conversión de préstamos en títulos públicos. La financiación de este programa queda asegurada con el último programa crediticio de la Reserva Federal cuyo objeto es estimular el mercado de créditos para el consumo y las empresas.