La especulación autoalimentada en los mercados inmobiliario, de divisas y commodities mediante complejos instrumentos financieros provocó un "divorcio de la economía real" que sólo puede salvar una mayor regulación internacional, consideró hoy la Conferencia de Comercio y Desarrollo de la ONU (UNCTAD).
En el informe "La crisis económica global: errores sistemáticos y remedios multilaterales", publicado hoy en Ginebra, la UNCTAD explica que la crisis financiera actual fue resultado de la explotación de las burbujas especulativas en esos mercados y de un sistema bancario basado en la falta de transparencia y la desregulación.
Para evitar que se repita y permitir una detección temprana, es necesario reformar los sistemas monetario y financiero que permitan la intervención apropiada de los gobiernos, que deben actuar de forma coordinada, y una supervisión internacional.
"La ONU debe desempeñar un papel central en el proceso de reforma", aconseja el informe elaborado por economistas de la UNCTAD de cara a las próximas conferencias internacionales sobre la crisis financiera.
Una regulación financiera laxa basada en la asunción de la "sabiduría" del mercado no toma suficientemente en cuenta la lección de que los mercados financieros son intrínsecamente inestables, basados en auges y caídas cíclicas, y necesitan ser regulados, critica el informe.
Aunque la explosión de la burbuja inmobiliaria estadounidense es el ejemplo más visible de esos fenómenos causados por la especulación que no se corresponden con la economía real, la UNTAD advirtió también de la existencia de otras peligrosas burbujas en los mercados de divisas y de commodities como el petróleo o los alimentos.
El creciente peso de la inversión financiera a gran escala en los mercados de commodities ha afectado la volatilidad de los precios, algo intolerable, teniendo en cuenta que esos precios pueden suponer la supervivencia de millones de personas pobres en todo el mundo, añade.
Pese a la falta de información que impide establecer una relación directa y empírica entre especulación y precio de las commodities, la UNCTAD señala que hay indicaciones de que las inversiones han sido en parte responsables del incremento de algunos precios durante el auge reciente y del surgimiento de burbujas especulativas en algunos momentos.
En cuanto a los mercados de divisas, la UNCTAD advierte que el ajuste no debe dejarse al mercado y debe supervisarse de forma multilateral.
El objetivo, considera el estudio, es que las tasas de intercambio nominales reflejen las diferencias reales en las tasas de inflación entre los países, de forma que permitan una competitividad justa entre productos de distintos países y eviten una especulación potencialmente dañina. Ésta ha contribuido en algunos países a agudizar la crisis económica global.
La UNCTAD critica que en las últimas dos décadas las políticas de corto plazo y la desregulación de los mercados financieros internacionales atrajeron inversores que quisieron aprovechar oportunidades a corto plazo de las divergentes políticas monetarias en diversos países, inflando artificalmente el valor de las divisas de los países receptores del capital. Cuando llegó la crisis financiera, la burbuja de las tasas cambiarias estalló.
Otro de los desencadenantes de la crisis, denuncia el estudio, fue el colapso del poco transparente sistema bancario estadounidense, con activos aproximados de 16 billones de dólares, alrededor de cuatro billones por encima que los bancos regulados de depósitos. Por ello, exigió también un aumento de la transparencia bancaria.
ONU critica la especulación y exige mayor regulación
En el informe "La crisis económica global: errores sistemáticos y remedios multilaterales", publicado hoy por UNCTAD explica que la crisis actual fue resultado de las burbujas especulativas y de un sistema bancario basado en la falta de transparencia y la desregulación.