Cristina Kirchner anunció hoy que los fondos obtenidos por retenciones a las exportaciones de soja serán coparticipados, un plan muy similar al "Programa de Redistribución Social" lanzado en junio de 2008 para construir hospitales y escuelas que finalmente no se concretó.
La diferencia está en que esta vez los fondos serán girados por la Nación a las provincias para que ellas se encarguen de distribuirlos a los municipios, y el programa anterior preveía la inversión directa de la Casa Rosada.
Tras su anuncio, el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, dijo que esto "no es más que lo mismo que se anunció el año pasado, pero con el valor agregado de las elecciones de junio" próximo.
Así, el ruralista dejó entrever que el Gobierno utilizaría el dinero recaudado con las retenciones para mejorar las transferencias a las provincias con el objetivo de captar votos moviendo la economía.
El 9 de junio del año pasado, a tres meses de haber comenzado el conflicto con el agro y antes de la polémica votación que derogó la resolución 125 en el Congreso, el Gobierno dijo que iba a redistribuir el dinero proveniente de la soja haciendo obras públicas.
El decreto 904 fue firmado esa tarde de lunes en el Salón Blanco de la Casa Rosada por la Jefa de Estado, el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y los ministros de Economía, Carlos Fernández; de Salud, Graciela Ocaña; y de Planificación, Julio De Vido.
El programa preveía la derivación de 800 millones de dólares para 2008 y otros 1.300 para este año, con retenciones del 41 por ciento a valores extraordinarios, como los que la soja alcanzaba por entonces.
En Cadena Nacional la mandataria aseguraba que su administración iba a destinar ese dinero obtenido de las polémicas retenciones a la soja para construir hospitales, viviendas populares y caminos rurales.
Por entonces, el oficialismo se mostró eufórico y llegó a afirmar que con ese plan se habían acabado los argumentos del campo", que tras la alocución de Cristina Kirchner criticó la medida e inició un nuevo plan de lucha.
El texto del decreto establecía que el 60 por ciento de lo recaudado por retenciones a la soja iba a ser destinado a la construcción de más de 300 centros de asistencia primaria de salud y 30 hospitales, un 20 por ciento a viviendas populares y el 20 restante a caminos rurales.
En ese momento, la Mesa de Enlace agropecuaria había avalado el destino del dinero, pero criticado fuertemente el nivel de retenciones por "confiscatorio".
El plan de Cristina recuerda un programa que jamás se aplicó
Se trata del "Programa de Redistribución Social" para construir hospitales y escuelas que lanzó este mismo gobierno cuando el conflicto con el campo llevaba tres meses. La diferencia radica en que esta vez los fondos serán girados por la Nación a las provincias, para que ellas se encarguen de distribuirlos a los municipios.