La sanción de la ley que faculta al gobierno de Jaque a gastar 80 millones de pesos para comprar uvas ha desatado una fuerte polémica en el sector, donde se cuestiona el operativo por ser contrario a los discursos a favor de la integración y la búsqueda de calidad.
En principio, partimos de la base de que nadie quiere hablar, o al menos piden la reserva del caso. Al parecer están todos amenazados. Los funcionarios, no deben hablar para evitar cometer errores que puedan generar críticas. Los empresarios y entidades están recibiendo advertencias: “Al funcionario x no le gustó tu opinión. Si siguen así, les vamos a retirar los fondos para promoción”, le dijeron a un dirigente.
Lo que debiera ser una fiesta se ha transformado en una caza de brujas, donde se ven enemigos por doquier y conspiraciones a la vuelta de la esquina.
Según el diseño del operativo, un productor le vendería su uva a una de las bodegas elegidas (no sabe con qué criterio) y esta empresa le informará a Mendoza Fiduciaria quien depositará la plata en la cuenta del productor mientras constituye una prenda sobre el vino, que queda depositado en la bodega elaboradora
El gobierno fijó un precio de compra de 60 centavos más IVA para la compra de uvas con destino a mosto o vinos básicos. Esto da un precio final de 72 centavos por litro. Para el caso del mosto, daría un precio de venta de $ 1,10, cuando el precio de mercado es de 65 centavos. En el caso de los vinos básicos, estaríamos ante la misma situación.
El operativo prevé comprar, también, uvas finas en toda la provincia, con un tope de 1.000 quintales por productor, pero no saben qué precios se pondrán en este caso, ya que las uvas de calidad tienen precios diferentes según la zona y la calidad de las mismas
Un funcionario que pidió reserva de su nombre explicó a MDZ que la idea de los que pergeñaron el plan es que los precios se puedan obtener merced a una mayor devaluación de la moneda. Suponen que si la moneda se sigue devaluando se podrán obtener esos precios.
Por supuesto, esto no considera la recesión y deflación mundial y, al parecer, la medida más técnica de la que disponen para asegurarse recuperar la inversión es rezar para que se den los escenarios que ellos necesitan.
Tampoco se entendió muy bien la razón por la cual la Legislatura aprobó el doble de lo que pedía el gobernador. Un legislador nos confió esta mañana que no sabía muy bien qué había votado, pero debía hacerlo porque el gobernador necesitaba un gesto político de apoyo legislativo.
Desde el sector empresario, sobre todo las entidades más vinculadas a la Coviar se sienten traicionados por el gobierno. “Esta medida es un mensaje contradictorio. El préstamo del BID es para reconversión con la condición de una integración por 10 años. Con esta decisión se les dice a los productores que no hace falta mejorar la calidad, que la integración no tiene sentido y que con un poco de presión se consigue lo que se quiere” decía un dirigente enfurecido.
Con más racionalidad pero no menos enfierecido, un dirigente decía que “es un atentado a la institucionalidad de la industria” y decía “para qué sirvieron los años del PEVI, la construcción de la Coviar, si ahora, de un plumazo, el gobierno provincial manda un mensaje totalmente contradictorio”.
Otro dirgente consultado opinó que "si querían ayudar a productores en riesgo, les hubieran dado un subsidio directo sin producir distorsiones en el mercado".
Desde ya, la medida tiene un contenido político y una ignorancia o grueso error de diagnóstico. Las medidas, parecidas a las de las épocas en que el Estado usaba a la Bodega Giol (así la fundió), son propias de épocas de sobreoferta de materia prima, mientras este año tendremos una merma productiva, que en algunas zonas llega al 20%. El problema es que hay escasez de demanda en un mundo en recesión y deflación, por lo que las expectativas de precios son a la baja y no a la suba, como se pretende.
Otro frente abierto con esta decisión es con el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, quien ayer era otro de los que bramaba, porque se tuvo que aguantar una manifestación de viñateros en la Fiesta del Sol y ahora las presiones para su gobierno pague lo mismo que el de Mendoza se acrecentarán, cuando la provincia no dispone de recursos para ese objetivo.
Para evitarse una manifestación de veinte productores, el goberndor se metió en lío bárbaro, y la Legislatura estuvo a la altura de sus antecedentes. Sancionó en tiempo récord y por unanimidad una ley sin revisar la situación de la industria, los compromisos con la Coviar y las disponibilidades de fondos, así como cuánto perderá el estado (toda la sociedad) con esta decisión.
Polémica por la compra de uvas del gobierno
Diversos sectores opinan que los precios fijados están alejados de la realidad y que la intervención del Estado no regula sino que distorsiona y manda mensajes contradictorios a los productores, pues no se estimula ni la reconversión ni la integración.