El consumo de alimentos, cosmética y limpieza cerró el 2008 con una leve alza del 2 por ciento respecto del 2007, según un informe difundido hoy por la consultora LatinPanel, pero para el 2009 las perspectivas son negativas.
El informe fue elaborado con información relevada de un panel permanente de 3.000 hogares de todo el país.
El trabajo consignó que queda por delante un 2009 con menos crecimiento, fuertemente influenciado por la evolución del empleo, los ajustes salariales y los aumentos en las tarifas de los servicios.
Los hogares con capacidad de ahorro (32 por ciento) de la población sostuvieron el consumo del 2008 aún en el tercer trimestre.
El trabajo señaló que fue clave la performance positiva registrada en el primer y último trimestre para contrarrestar los magros resultados de los meses intermedios.
Según el informe, luego de un primer trimestre 4 por ciento superior al mismo de 2007, el segundo y tercero 1 por ciento y 3 por ciento respectivamente por debajo del año anterior, el cuarto trimestre igualó el inicio del año gracias a la desaceleración de la inflación, que había acumulado 18 por ciento de aumento hasta septiembre y sólo incrementó un punto porcentual hasta diciembre.
Con sólo cuatro meses de variación negativa del consumo respecto de 2007, el año pasado mostró una conducta fluctuante para el consumo, indicó el trabajo.
El primer trimestre del año fue clave, con un volumen de consumo 4 por ciento superior al primer trimestre del año anterior.
En este período, las expectativas eran muy positivas: 1 de cada 2 argentinos esperaba un año mejor que el 2007.
Desde marzo, la inflación volvió a ser la principal preocupación de los argentinos.
Los hogares achicaron su frecuencia de compra y volvieron a las grandes superficies buscando la mejor ecuación de precio.
En octubre la crisis global tardó 2 semanas en afectar el humor de los hogares argentinos.
Apareció nuevamente y luego de años, el riesgo a perder el empleo con los primeros despidos y suspensiones.
El dólar comenzó a fluctuar cada vez más alto, pero se desaceleraron las subas de precios.
Las promociones y las ofertas fueron las protagonistas del último bimestre del año con la inflación detenida.
"El 2008 fue más negativo que lo esperado a fines del 2007, pero más positivo que lo que se pensó en su transcurso. Las expectativas de los consumidores fueron clave para moldear la conducta de consumo, en un contexto en el que la inflación fue la principal preocupación. Y los consumidores reaccionaron rentabilizando lo aprendido en 2001. Las promociones y descuentos fueron bien recibidos, como una manera de adecuar las cantidades al gasto disponible", explicó Silvina Alva, Directora de Desarrollo Comercial de LatinPanel Argentina.
El interior del país resultó menos favorecido que el área de la Capital Federal y el Conurbano bonaerense, consignó el trabajo.
El impacto de la inflación fue mayor en el Interior, con un incremento acumulado de 21 por ciento, mientras que para la
Capital y GBA este índice fue de 16 por ciento.
Las 10 categorías que más se encarecieron (con incrementos superiores al promedio durante 2008, 19 por ciento) fueron Tratamientos Capilares, Leches Saborizadas, Sifones y Bidones, Helados, Lavavajillas, Jabón Tocador, Yogur Entero, Galletitas, Congelados y Leches Cultivadas.
Todas con diferentes reacciones por parte de los hogares frente a los aumentos.
Las que menos aumentaron (con incrementos inferiores al promedio durante 2008, (19 por ciento) fueron Aceites, Servilletas, Dentífrico, Aguas Saborizadas, Higiene Femenina, Tomatados, Mayonesas, Jugos RTD, Yerba y Jugos en Polvo.
El consumo creció 2% en 2008 pero con mal pronóstico
Un informe difundido hoy por la consultora LatinPanel, muestra que para el 2009 las perspectivas son negativas. El trabajo consignó que queda por delante un añocon menos crecimiento, fuertemente influenciado por la evolución del empleo, los ajustes salariales y los aumentos en las tarifas de los servicios. El trabajo señaló que fue clave la performance positiva registrada en el primer y último trimestre para contrarrestar los magros resultados de los meses intermedios.