Argentina apura un acuerdo comercial con Brasil

Así lo dejó en claro el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, quien señaló que es preciso que los países se pongan a trabajar de forma "urgente" para relacionarse sin que una nación afecte a la otra.

Buscan un acuerdo comercial con Brasil sin eliminar restricciones Foto: NA
Buscan un acuerdo comercial con Brasil sin eliminar restricciones Foto: NA

La Argentina y Brasil buscarán en las próximas semanas solucionar los cortocircuitos surgidos en el comercio bilateral, aunque el Gobierno de Cristina Kirchner ratificó que mantendrá restricciones a la importación para evitar que siga aumentando el déficit con su principal socio y vecino.
  
Así lo dejó en claro el secretario de Comercio y Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía, quien en diálogo con Noticias Argentinas señaló que es preciso que los países se pongan a trabajar de forma "urgente" para relacionarse sin que una nación afecte a la otra.
  
Según el funcionario, el objetivo central es que haya "algún tipo de entendimiento para el plazo más breve posible", en un marco de crisis financiera mundial capaz de profundizar cualquier tipo de inconveniente comercial.
  
La relación comercial bilateral arrastraba rispideces desde octubre de 2008, cuando la jefa de Estado impuso licencias no automáticas a 1.200 productos importados, pero el conflicto recrudeció en enero pasado cuando se establecieron nuevos valores mínimos para otras 800 compras.
  
Tras ello, los industriales brasileños pidieron al presidente Luiz Inácio Lula Da Silva que establezca represalias para los productos argentinos, argumentando que la Casa Rosada había aplicado medidas "proteccionistas".
  
Sobre ello, Chiarardía dijo que el país está en contra de ese tipo de medidas y señaló como tales a los "trillones de dólares que las grandes potencias destinan para sostener sectores como el financiero o automotriz".
  
Chiaradía y el vicecanciller brasileño, Samuel Pinheiro Guimarães, serán los encargados de comandar el grupo de trabajo binacional creado el pasado martes cuando en una cumbre de ministros en Brasilia fracasaron las negociaciones.
  
Ese grupo tendrá su primera reunión el 4 de marzo en Buenos Aires, encuentro en la cual Chiarardía y Pinheiro Guimarães tendrán como primera misión disipar la tensión y luego proponer ideas para acercar posiciones.
   El país acumula 70 meses de déficit consecutivo –desde noviembre de 2002- en la relación comercial aunque la brecha entre los totales de importación y exportación se redujo considerablemente en los últimos meses como consecuencia del alto impacto de la crisis en la economía brasileña.
  
El déficit que afecta a la Argentina en la relación con Brasil alcanzó en enero último sólo 33 millones de dólares, lo que significó una caída del 80,9 por ciento respecto del mismo mes del año anterior y el valor más bajo desde 2002.
  
Pero, las exportaciones al país gobernado por Lula también se desplomaron alcanzando en ese mes los 608 millones de dólares, lo cual significó una caída interanual de 46,1 por ciento, cifra que superó al 41 por ciento registrado en enero de 2002.
  
Con ese escenario, según Chiaradía, los países llegarán al 4 de marzo con perspectivas muy disímiles ya que mientras Brasil goza de un intercambio con superávit, Argentina sufre "una situación de insatisfacción que quiere cambiar".
  
El funcionario explicó que el grupo de expertos que presidirá con Pinheiro Guimarães trabajará para tratar de que el "entendimiento" llegue antes de la visita oficial de Cristina Kirchner a Lula el 20 de marzo próximo en San Pablo.
  
"El espíritu de la reunión será encontrar la manera de salir de la situación actual con el menor impacto negativo sobre ninguno de los dos socios", aseguró el funcionario, aunque reconoció que si bien las posibilidades de "avanzar" son altas será "difícil" concertar un comercio "ideal".
  
De acuerdo a lo indicado, "hay poco margen" y una estrategia "ideal" sería que Argentina aumente sus exportaciones a Brasil para reducir el déficit.
  
"Pero no estamos en un universo ideal, ya que la situación  está caracterizada por una importante caída en la demanda en la capacidad de financiamiento del comercio", dijo el funcionario.
  
Por ello, Chiaradía insistió en que "resulta difícil de conciliar" y añadió que se va a trabajar sectorialmente dentro del capítulo industrial.
  
En ese sentido, adelantó que ambas naciones podrían considerar el concepto de flex, que permite un aumento del comercio siempre y cuando sea razonable el equilibrio.