El Banco de Inglaterra prevé una contracción del cuatro por ciento para la economía británica este año, según un informe sobre la tasa de inflación trimestral publicado hoy.
El gobernador de la entidad emisora, Mervyn King, señaló que la recesión será "más profunda y larga" de lo esperado, y que empeorará si fracasan los esfuerzos por estabilizar el sistema bancario.
"Las previsiones respecto al crecimiento económico y a la inflación siguen siendo menos certeras de lo habitual", apuntó King al presentar el informe de su entidad. "La duración y la profundidad de la recesión dependerá en gran parte de la evolución (de la economía) en el resto del mundo, donde está teniendo lugar un fuerte retroceso económico", agregó.
King también advirtió que reparar los daños causados por el colapso del sistema crediticio "no será fácil" y que "tomará tiempo" el recuperar la confianza perdida en el aparato financiero.
El director del banco central británico apuntó también que la rebaja de los tipos de interés como instrumento para combatir la crisis "ha sido un poco desvirtuada" durante la actual crisis financiera.
"El tipo de interés no tiene que bajar a cero, ya que estamos llegando a un punto en el que éste ya no marca una gran diferencia", siguió King. "Estamos en un punto en el que tenemos que pensar en tomar otro tipo de medidas (para satisfacer la demanda de dinero en la economía)", agregó.
El informe del Banco de Inglaterra coincide con la publicación de las cifras actuales del desempleo en el Reino Unido, que arrojaron un total de 1,97 millones de personas sin empleo el pasado diciembre, según datos de la Oficina de Estadísticas británica.
Según las cifras dadas a conocer hoy, en el último trimestre de 2008 se registraron 146.000 desempleados más, con lo que la tasa del paro llegó a un 6,3 por ciento, la más alta desde que el Partido Laborista asumió el gobierno en 1997.
Economía británica se contraerá un 4% en 2009
El gobernador de la entidad emisora, Mervyn King, señaló que la recesión será "más profunda y larga" y que empeorará si fracasan los esfuerzos por estabilizar el sistema bancario. "Reparar los daños no será fácil" dijo King.