La moratoria de la deuda planteada por el Estado de Dubai viene a traer a la escena mundial que los imprevistos sobrevienen en cualquier lugar. Dubai estaba financiado por la inmensa mayoría de capitales árabes ligados al petróleo.
Dubai es un centro financiero, inmobiliario y de servicios en Medio Oriente. Su fama se hizo a base de suntuosas propiedades y hoteles que no tenían racionalidad económica. En Dubai no hay petróleo, lo tienen los Estados amigos. El problema se potencia porque en Dubai invertía el Estado de Abu Dabi que es el fondo de Medio Oriente con mayor capital y tenencia de acciones en todo el mundo. Si este fondo sale a vender porque Dubai no le paga, la baja puede ser monumental, pero nadie cree que la sangre llegue al río.
Ese hecho generó una caída efecto dominó de todos los mercados del mundo, incluida la República Argentina. La bolsa local muy afectada por la baja del barril de petróleo que pasó de u$s80 a u$s73 el barril impacóo de lleno en Petrobras Brasil y Tenaris. En Argentina la baja de los bancos también fue muy profunda, debido a rumores sobre la probable reforma al sistema financiero, y lo que es más grave, direccionamiento del financiamiento desde el sector privado al Estado.
La única verdad es el déficit del Estado Nacional que se proyecta a los 18.000 millones de pesos para este año, y más de 25.000 millones de pesos para el año 2010. Los sucesos ocurridos a escala mundial postergan automáticamente el canje de deuda, como también la posibilidad de conseguir financiamiento genuino en el exterior.
Todo esto en vísperas de un diciembre que ya pintaba para iliquido, pero ahora se hace desértico. Las tasas de interés comenzarán a trepar, y el dólar encontró un piso en $3,80 para desde allí comenzar a crecer. La bolsa inició su recorrido bajista, que profundizará hasta tanto no se calmen los mercados internacionales, y no se conozcan las necesidades de financiamiento internas.
Los bonos argentinos muestran rendimientos del 20% anual en pesos, parecen una ganga con tipo de cambio fijo, pero los imprevistos suceden y ahora navegan en la incertidumbre sobre la viabilidad de su pago futuro, la iliquidez interna y el contexto mundial.
Resumen: Acabamos de observar algunos balances con buenas perspectivas como era el caso de Molinos, Cresud y Telecom. Ahora la toma de ganancias castiga a todo el mercado, sin embargo las petroleras y los bancos serían las que más bajarían. Las tasas vuelven al centro de la escena, con la mira puesta en un diciembre muy iliquido. El dólar, fuente de toda inspiración y confianza vuelve a brillar. Por más que el mundo denoste su presencia, cuando aparece un conflicto todos vuelven a su primer amor, por eso se revaloriza el dólar en el mundo, y sube en Argentina contra el peso. Respecto a nuestra moneda, cada vez esta más deslucida por el enorme déficit del Estado y la intervención que prepara al sector financiero.