El gobierno busca transferir reservas del Banco Central al Tesoro para poder pagar la deuda. De esta forma viola la independencia del ente monetario, no se cumple con la misión de preservar el valor de la moneda, se corre el riesgo de una devaluación y la consecuente inestabilidad política futura.
La medida
La Presidenta ha tomado la decisión de constituir el Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad, un fondo que asegura que los 6.500 millones de dólares que el Tesoro Nacional debe pagar a los tenedores de títulos privados y organismos internacionales de crédito va a ser hecho con reservas acumuladas por el Banco Central este año", indicó el ministro
La deuda a vencer en el año 2010
Los u$s 6.569 millones de deuda por vencer en 2010 se componen de las siguientes obligaciones: Organismos Multilaterales u$s 2.187 millones, Boden en pesos y en dólares u$s 2.592 millones, préstamos garantizados u$s 530 millones, Bonar u$s 500 millones, Bonos Discount u$s 451 millones y Bonar Par u$s 308 millones.
Las Reservas del BCRA
Las reservas del Banco Central República Argentina (BCRA) al 30 de noviembre ascienden a 47.072 millones de dólares, en forma complementaria hay 2.470 millones de dólares que están representados por la moneda del Fondo Monetario Internacional (FMI) los DEGs, que significan Derechos Especiales de Giro. Estos últimos son un mero asiento contable ya que el efectivo no esta, es una asignación que el FMI les hizo a los países miembros para fortalecer sus reservas, lo cual no quiere decir que deban utilizarse para pagos de deuda internacional.
El manotazo del gobierno
El gobierno manotea de las reservas internacionales 6.500 millones de dólares, creemos que 2.470 millones los tomará de los DEGs y sumara 4.530 millones de dólares de las reservas efectivas, con lo cual las reservas reales se ubicarán en 42.512 millones de dólares, que deberán respaldar un total de pasivos monetarios que a noviembre de 2009 ascienden a 165.553 millones de pesos.
Como queda la ecuación
Es un golpe a la institucionalidad, ya que el Tesoro Nacional se apropia de reservas del Banco Central República Argentina cuya misión primaria y fundamental es preservar el valor de la moneda.
Ante este nuevo golpe institucional, las reservas serán cada vez menores versus la enorme cantidad de papeles emitidos en el mercado bajo la denominación de pesos.
Cuando los conceptos no son claros todo se confunde
La presidente de los argentinos alardea de un superávit comercial superior a los 15.000 millones de dólares, pero dicho superávit no le pertenece, es el saldo de los negocios de los privados que compran y venden con el exterior. Por otra parte dicho saldo esta muy influenciado por el cierre de la economía, lo que hace que la suma alcanzada no sea real.
Tener superávit comercial no significa que automáticamente deban subir las reservas, podemos tener superávit de balanza comercial y se fugan dólares de la Argentina.
Lo importante es tener superávit fiscal, que es justamente lo que esta faltando. La Argentina va a un déficit de 20.000 millones de pesos. Estos números hacen que no encuentre posibilidad de financiarse en los mercados de crédito.
Es un manotazo de ahogado
Argentina no pueda armonizar un acuerdo o mínima auditoria del FMI.
No consigue crédito en los mercados mundiales, la última vez fue en junio del año 2008 a una tasa del 15% anual y el que puso el dinero fue Venezuela.
La última vez que tomo reservas fue para pagarle al FMI el 3 de enero del año 2006 cuando el Tesoro se apropio de 9.810 millones de dólares. Por aquellos años argentina tenia superávit fiscal y comercial.
Con esta medida el gobierno muestra que tiene dificultades para afrontar los pagos de deuda, pone en riesgo el valor de la moneda y la sustentabilidad intertemporal del pago de sus acreencias futuras.
Los mercados reaccionaron positivamente, porque el mercado es controlado por la Anses que es la gran tenedora de títulos públicos, no creemos que la suba sea sostenible. Con medidas como esta hay que tomar prevenciones y solo el dólar billete da garantías en un escenario en donde se rifan los dólares de las reservas.