Brasil y Argentina buscan soluciones al conflicto comercial

Los cancilleres de ambos países se reunieron para avanzar en el conflicto que mantienen por la imposición de barreras a las importaciones aplicadas por los dos países. Sin embargo, se espera la cumbre que mantendrán Lula Da Silva y Cristina Fernández.

La presidenta argentina junto al mandatario brasilero. Foto: Telam
La presidenta argentina junto al mandatario brasilero. Foto: Telam

Los cancilleres de Argentina, Jorge Taiana, y de Brasil, Celso Amorim, comenzaron a evaluar hoy posibles soluciones para las divergencias comerciales existentes entre los dos países, que esperan discutir con otros ministerios y resolver antes de la reunión presidencial del 18 de noviembre próximo.

Tras una reunión de casi dos horas en Río de Janeiro, los dos ministros de Relaciones Exteriores dijeron haber expuesto sus respectivas visiones sobre las divergencias y evaluado posibles soluciones para las mismas que, admitieron, no dependen solo de las cancillerías.

"Hemos conversado, hemos intercambiado información y hemos llegado a una serie de elementos que nos permitirán avanzar y que serán considerados por los respectivas áreas competentes y finalmente por los presidentes en su reunión" dijo Taiana en declaraciones a periodistas tras su encuentro con Amorim.

Por su parte, Amorim anotó: "Discutimos una serie de posibles soluciones que no están prontas. Tendrán que ser discutidas por otros órganos del Gobierno y sometidas a los presidentes".

Amorim subrayó que los dos cancilleres solos no pueden "decidir nada". "Necesitamos conversar con otros órganos de los Gobiernos y, naturalmente, las decisiones últimas siempre serán de los presidentes", añadió.

Ambos dijeron confiar en que los dos mayores países del Mercado Común del Sur (Mercosur) podrán avanzar en esas soluciones antes de la reunión que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tendrá con su homóloga argentina, Cristina Fernández, el 18 de noviembre en Brasilia.

"La reunión de hoy fue positiva porque pudimos conversar sobre las posibilidades de que podamos avanzar en la solución de las dificultades antes del encuentro presidencial", aseguró Taiana.

El canciller brasileño dijo que, hasta la reunión presidencial, los dos países trabajarán en dos frentes.

"Por un lado, vamos a analizar lo que es posible hacer de aquí hasta el 18, qué medidas podemos tomar o dejar de tomar para crear un clima positivo, y por otro intentaremos pensar en estos días con los otros órganos del Gobierno cuál puede ser el camino que podemos seguir para poder llegar a lo que deseamos, que es una integración cada vez mayor entre los dos países", dijo Amorim.

El canciller brasileño aseguró que la intención es poder encontrar soluciones que permitan el desarrollo de ambos países, ya que a Brasil le interesa el desarrollo de Argentina, y no le interesa caer "en un tipo de guerra comercial".

Las nuevas divergencias comerciales surgieron hace quince días cuando Brasil impuso una serie de restricciones al comercio con Argentina.

La decisión brasileña de exigir licencias no automáticas para el ingreso de algunos productos argentinos, algo que ese país ya había adoptado meses antes, obstaculizó el comercio bilateral.

La restricción afectó a diversos productos del país vecino, como el ajo, vino, harina de trigo, aceitunas, aceites, alimentos elaborados y comida para animales, y mantuvo paralizados a cientos de camiones en la frontera durante días.

Las restricciones brasileñas entraron en vigor sin ser anunciadas antes públicamente, por lo que sorprendió a exportadores argentinos y al propio Gobierno de ese país, que incluso convocó al embajador brasileño en Buenos Aires, Mauro Vieira, para pedir una explicación sobre la medida y manifestar su malestar.

"En la reunión de hoy cada uno planteó su visión sobre los problemas. Yo expresé la preocupación argentina con las medidas tomadas por Brasil en relación a lo que entendíamos era la ausencia de un período de aviso previo de 21 días y al hecho de que fueran tomadas sobre productos perecederos" dijo Taiana.

El canciller argentino agregó que también fue discutido "el hecho de que no estaba claro que las medidas fueran de aplicación general para todos y no tuviera un aspecto que podía entenderse como discriminatorio (para con Argentina)".