El miércoles próximo el Gobierno realizará el anuncio oficial del acuerdo logrado con las principales cadenas de supermercados. Este acuerdo establece la puesta en marcha de un nuevo sistema de pagos utilizando como base los fondos que recibirán los beneficiarios de la asignación universal por hijo.
Según publica el diario La Nación, el proyecto, que está terminando de diseñar el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, incluye la entrega de una tarjeta de compra con un monto máximo por el total del beneficio que recibe el titular de la asignación, a razón de $ 144 por hijo (es decir, los $ 180 de la asignación menos los $ 36 que retiene el Gobierno hasta la presentación de los certificados de escolaridad cada año).
El plástico funcionará como una tarjeta de débito tradicional, que tendrá cargada como tope la cifra que cada cliente decida transferirle desde la cuenta que tiene por la asignación universal por hijo. El principal atractivo para el beneficiario del plan es que las cadenas se comprometieron ante Moreno a agregar un crédito por una cifra similar a la de la primera carga. Por ejemplo, una persona que tiene tres hijos en edad escolar comenzará a recibir todos los meses $ 432 en concepto de asignación universal.
A partir del acuerdo que impulsa Moreno, el titular del plan podrá acercarse a cualquier supermercado y pedir que le transfieran a la tarjeta propia con la que opera cada cadena -por ejemplo, la TCI de Coto o la Más de Jumbo- todos los meses los 432 pesos que recibe de la Anses, y en el mismo acto también se le acreditará en su cuenta, por única vez, una suma similar en concepto de crédito otorgado por la cadena.
De acuerdo a lo que publica el matutino porteño, la intención es que cada supermercado se encargue de la entrega de la tarjeta -que no tendrá costo de mantenimiento ni de emisión- y que los beneficiarios elijan libremente la cadena de la que quieran obtener el plástico. De esta manera, no habría una única tarjeta habilitada, sino tantas como supermercados que ofrezcan el servicio. Igualmente, en voz baja los supermercadistas ya se refieren al anuncio del miércoles próximo como el debut de la "tarjeta Moreno".
En el Gobierno calculan que de aquí a fin de año se volcarán al consumo entre 4000 y 4500 millones de pesos, entre el pago de las asignaciones por hijo y el aguinaldo extra para jubilados.
Para el supermercado se trataría de una operatoria con riesgo cero, ya que todas las compras estarían respaldadas con los fondos aportados por la Anses. Por su parte, el costo financiero de otorgar los créditos sin fecha cierta de devolución se compensaría largamente por el aumento del flujo de clientes. "El negocio pasa por fidelizar clientes y asegurar que estas compras se realicen en sus locales", explicaron en una de las cadenas.
Por su parte, para el beneficiario de la asignación la principal ventaja es el crédito inicial que reciben cuando acuerdan la entrega de una tarjeta, pero a partir de ese momento también podrán contar con todos los descuentos que ofrece cada cadena.
El acuerdo igual estará abierto a todos los comercios que cuenten con el sistema posnet.
La semana que viene será lanzada la "tarjeta Moreno"
Se trata de un acuerdo entre el Gobierno y distintas cadenas de supermercados, que busca impulsar el consumo con un sistema de crédito para los beneficiarios de la asignación universal por hijos. Se entregará una tarjeta de débito con el mismo monto que la asignación a recibir.