La vicepresidenta segunda del Gobierno español, Elena Salgado, abogó porque la negociación colectiva se adapte a la situación de la economía, con la disminución, por ejemplo, de la jornada laboral o incluso de los salarios, en lugar de optar por la destrucción de empleo.
En su intervención en una jornada organizada por la revista The Economist, Salgado añadió que en una economía como la española, que está sufriendo una importante contracción de su demanda, ella "no haría una recomendación generalizada de rebaja de salarios", según publica el sitio 20minutos.es, que reproduce el portal argentino iProfesional.com
La ministra de Economía y Hacienda recordó en cualquier caso que los salarios se han moderado en España, con aumentos mínimos en los últimos meses, tanto en el sector público como en el privado.
En su discurso, Salgado valoró el "muy responsable" comportamiento tanto de los sindicatos como de los empresarios, que han evitado que la crisis económica derivara también en una crisis social
En tanto, la ministra subrayó la necesidad de que, para que la competitividad de la economía siga aumentando, sea gracias a un aumento de la productividad, y no a factores temporales como la bajada de los costos salariales y de los precios.
También señaló que es buena la flexibilidad en el mercado laboral, pero no como se produce en España, ya que oscila entre el desempleo y el empleo temporal.
Como contraposición, la funcionaria destacó que el mercado de trabajo en España tiene la tasa de desocupados de larga duración más baja de los países de la región.
En este sentido, sus declaraciones coinciden con las del director del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, quien también aseguró que una reforma del mercado laboral ayudaría "considerablemente" a la mejora de la economía española.
Asimismo, Trichet señaló que la reformas estructurales "no se pueden ni evitar ni posponer" en España.
España propone una reforma del mercado laboral
El gobierno español propone reducir las jornadas de trabajo y recortar salarios para hacer frente a la crisis económica, antes que producir despidos. Las declaraciones de la vicepresidenta segunda coinciden con las del presidente del Banco Central Europeo.