Vaticinan una ola de aumentos para el año que viene

El poder adquisitivo de los argentinos sufrirá un fuerte impacto a principios del año que viene por los aumentos de precios en el transporte, la medicina prepaga, los colegios privados, las pólizas de seguro, los servicios básicos y los servicios bancarios.

Foto: web
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El poder adquisitivo de los argentinos sufrirá un fuerte impacto a principios de 2010 por los aumentos de precios en el transporte, la medicina prepaga, los colegios privados, las pólizas de seguro y los servicios bancarios.
  
Viajar costará más debido a que mientras los pasajes aerocomerciales de cabotajes ya subieron un 20 por ciento, la ficha de taxi en Capital Federal aumentará un 21 por ciento y no se descarta un aumento en los boletos de colectivos.
 
Asimismo, podrían registrarse nuevos aumentos en las tarifas de luz, agua y peajes porque las empresas sostienen que los precios están atrasados y no pueden sostener los servicios sin registrar déficit.  
  
Las tarifas de luz (y gas) volverán a ser subsidiadas por el  Estado sólo durante el invierno (cuarto y quinto bimestre) de 2010, por lo que el mayor consumo durante el verano por el calor traerá sus consecuencias en la factura. 
 
La titular del Centro de Educación al Consumidor (CEC), Susana Andrada, advirtió que las tarifas de la medicina privada subirán en torno del 15 por ciento en enero próximo, y anticipó una ola de aumentos para 2010.
 
En este marco, la defensora de los consumidores alertó que "el poder adquisitivo de la clase media, afectada por estos aumentos, cada día se ve más complicado".

"Las empresas aducen que no tienen fondos para otorgar un  servicio adecuado", explicó la titular del CEC y señaló que por eso "se vislumbran aumentos de luz y gas para 2010".

La dirigente reconoció las tarifas deben ser ajustadas año a año, pero cuestionó que "nunca" acompañan la calidad del servicio con el nuevo precio.
 
También se quejó por los incrementos "encubiertos", como los "gastos de comisiones bancarias", o cobro por "el envío de la facturación", o que las aseguradoras "no reconozcan un siniestro".

"Cuestionamos la falta de control. Pedimos que evalúen la calidad de la prestación del servicio que nos dan", reclamó Andrada.
  
Por su parte, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, dijo que el Gobierno nacional analiza instrumentar un nuevo esquema tarifario para los ómnibus de larga distancia.

El funcionario aseguró que dentro del nuevo esquema no se prevé una actualización de precios, pero Andrada expresó sus dudas sobre esa afirmación y descartó que las tarifas queden congeladas.

La dirigente aseguró que "siempre cuando llega la temporada veraniega las empresas suben los precios" y estimó que un viaje que hoy cuesta 120 pesos, en temporada alta pasará "a 150 o 180 pesos".
  
El lunes se realizará la audiencia pública para definir la suba de los taxis en Capital Federal después de un año y medio de tarifas congeladas para ese sector.

El aumento llegará al 21 por ciento, con lo cual la bajada de bandera pasará de 3,80 pesos a 4,60, mientras que la ficha -que cuenta cada 200 metros- se incrementará de 38 a 46 centavos.

Si bien el aumento es sólo para Capital, podría tomado por los servicios de otras ciudades como La Plata, Rosario, Córdoba y Mendoza para actualizar sus precios.

En paralelo, los precios de los autos cero kilómetro siguen subiendo en el orden del 1,5 por ciento mensual y las pólizas de seguro aumentarán un 15 por ciento a partir de enero, lo cual se sumará al alquiler de las cocheras: se ajustará un 20 por ciento.
  
Por otra parte, el Gobierno ordenó a las empresas de transporte urbano de pasajeros (trenes, subtes y colectivos) que inscriban en unidades y boletos: "Usted viaja subsidiado por el Estado Nacional".

Para los analistas, esa frase es un aviso sobre la inminente quita de subsidios a las empresas, lo cual tendrá que ser cubierto por los pasajeros a través de una actualización tarifaria.