Argentina es uno de los países del mundo con más alto nivel de corrupción. Y esto no es nuevo, desde hace cuatro años que ocupa un lugar alto en este ránking, poco favorable.
En esta oportunidad se ubicó en el puesto 106, de un total de 180 países.
Según publica diario Clarín en su suplemento económico, el dato está incluido en el Indice de Percepción de la Corrupción que realiza Transparencia Internacional (TI) del 2008, la ONG global que todos los años realiza esta informe.
En una encuesta financiada por el Banco Mundial y otras organizaciones internacionales, empresarios y expertos la Argentina terminó reprobada: sacó 2,9 puntos sobre un total de diez en este índice de percepción de la corrupción internacional.
Este tipo de informes son utilizados por gobiernos extranjeros, organismos de crédito internacional y empresas a la hora de decidir, por ejemplo, donde hacer inversiones.
En tanto, en América nuestro país se ubicó en la posición 23 sobre un total de 31 países analizados, donde Canadá con 8,7 puntos se lleva los laureles del país más transparente y Haití, el del más corrupto. Detrás de Argentina, con peor imagen, se alinean Bolivia, Guyana, Honduras, Nicaragua, Ecuador, Paraguay, Venezuela y Haití.
"Argentina y Venezuela también se ubican entre los países con el desempeño más eficiente en el índice, lo que indica que los altos niveles de percepción de la corrupción no están asociados exclusivamente con la pobreza", afirma el informe de TI, cuya sucursal local es Poder Ciudadano.
"La Argentina se mantiene firme en el aplazo", dijo metafóricamente Delia Ferreira Rubio, presidenta de Poder Ciudadano, luego de poner la discrecionalidad en el manejo de los fondos públicas como uno de los agujeros negros argentinos, al enumerar las causas de la corrupción.
Seguramente, la mafia de los medicamentos que se empezó a investigar el año pasado y estalló este año en la Justicia puede haber sido uno de los temas que impactó entre los encuestados.
Otros de los escándalos que impactaron en el 2008 fue el de la valija del venezolano Guido Antonini Wilson con 800 mil dólares que se intentó entrar en el 2007 pero terminó el año pasado con condenas a sus ex socios en la justicia de Miami.
En realidad, a criterio de los expertos es preocupante que las posiciones de la Argentina no mejoren desde hace 4 años. La caída empezó con el final de la presidencia de Eduardo Duhalde, en medio de la crisis financiera y social por la renuncia de Fernando De la Rúa tuvo: 2,8. Pero gran parte de los dos primeros años de la gestión del ex presidente Néstor Kirchner tocaron el peor pozo de la historia
reciente: 2,5 por ciento.
En el 2006 y el 2007 con las promesas de la presidenta Cristina Kirchner de mejorar la calidad institucional del gobierno se entró a esta meseta del 2,9 que no logra subir a mejores posiciones.
Seguramente, el índice para el año en curso será peor: a principios de año el entonces fiscal nacional de investigaciones administrativas Manuel Garrido renunció a su cargo diciendo que en el país había "impunidad casi total para la corrupción", luego de denunciar al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, el primer kirchnerista en ser investigado por enriquecimiento ilícito.
En realidad, la impunidad para la corrupción no es un fenómeno de ningún partido político en particular sino de toda sociedad. Un informe del Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (CIPCE) reveló que las 750 causas por corrupción de los últimos 25 años tienen un duración promedio de 14 años.
Argentina sigue con altos niveles de corrupción
Según un estudio que mide el Índice de Percepción de la Corrupción que realiza la ONG Transparencia Internacional, el país ocupa el puesto número 106 de un total de 180 países. En tanto, en el continente sólo 7 países tienen niveles más altos que Argentina.