Banqueros creen que en 2010 el peso se depreciará 9%

La inflación en Argentina en 2010 será del 9% y la moneda local se devaluará en una proporción similar respecto al dólar, según la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino. Calculan que el dólar cerrará el próximo año a $4,30.

Foto: web
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La inflación en Argentina se situará en 2010 en torno al nueve por ciento y el peso  se devaluará en una proporción similar respecto al dólar, según cálculos del presidente de la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (Adeba), Jorge Brito.

Brito estimó hoy, en un encuentro con corresponsales extranjeros, que el peso argentino continuará en los próximos meses con una leve pérdida de valor respecto al dólar, terminará el año en una relación de 3,95 pesos/dólar y mantendrá esa tendencia durante el próximo ejercicio hasta cerrar en diciembre en unos 4,3 pesos/dólar.

Pese a la depreciación de la moneda nacional, Brito, presidente de Banco Macro, subrayó que en los últimos meses se ha registrado un importante cambio de tendencia entre los ahorradores argentinos, que han aumentado sus depósitos en pesos.

"Después de ocho meses de decrecimiento empiezan a crecer los depósitos", apuntó el banquero argentino, convencido de que lo peor de la crisis quedó atrás.

"En Argentina, cada vez que había una crisis no sólo el argentino no creía en el peso, sino que no creía en el sistema financiero. Ahora ha habido un cambio en esta crisis, creyeron en el sistema financiero", afirmó.

No obstante, admitió que uno de los problemas de la economía del país es que persiste la falta de confianza en la moneda local, aunque el mayor obstáculo, a su juicio, son los subsidios generalizados, en su mayoría destinados a financiar servicios, y la "mala imagen" del país para los inversores.

"Argentina tiene mal 'marketing' y mala historia" desde el punto de vista económico, apuntó Brito, en referencia al "crack" económico de 2001 y a polémicas decisiones económicas adoptadas por los últimos gobiernos del país.

El banquero se refirió también al reciente acercamiento de Argentina al Fondo Monetario Internacional (FMI) para saludar la posibilidad de que la institución pueda "auditar" las cuentas argentinas, pero rechazó su posible intervención en la economía nacional.

"No estoy a favor de las políticas del Fondo Monetario (...) El FMI no ha sido bueno ni para Argentina ni para la región. Adhiero volver al Fondo Monetario como auditora, pero no para pedir plata ni que se interfiera en la política económica", sostuvo