La asignación universal para hijos de desocupados y trabajadores informales, anunciada ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, absorverá el resto de las ayudas sociales ya que ese beneficio no es compatible con otras ayudas del Estado.
Esto implicaría que toda la asistencia social quede en manos de la Anses, que ahora está dividida entre distintos ministerios.
Según publica en su edición de hoy diario El Cronista, el razonamiento oficial parte de que el monto de la nueva asignación por hijo de $ 180 supera el nivel de beneficio que ofrecen los planes vigentes para la contención de los sectores más vulnerables. Incluso, dentro del universo inicial de 5 millones de beneficiarios que el Gobierno proyecta que percibirán el plan a partir del 1 de diciembre, 2 millones corresponden a personas que en la actualidad cobran el plan Familias que coordina el Ministerio de Desarrollo Social y que serán reconvertidos hacia el nuevo esquema anunciado por Cristina.
El beneficio que recibirán los niños y jóvenes de hasta 18 años, hijos de desempleados o personal no registrado con sueldos inferiores al salario mínimo, vital y móvil, tendrá para las cuentas públicas un costo fiscal de $ 10.800 millones anuales –Cristina habló de $ 9.965 en el anuncio oficial–, al menos en la primera etapa del programa. Según la explicación del ministro de Economía, Amado Boudou, ese costo será financiado por recursos corrientes de la ANSeS, provenientes del superávit del organismo y de la rentabilidad del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) que concentra los recursos de las ex AFJP.
En cuanto a los beneficiarios del nuevo programa, Boudou y el titular de la Anses, Diego Bossio indicaron que desde diciembre cobrarán la asignación 2 millones de actuales beneficiarios del plan familias y otros 3,5 millones de hijos de padres desocupados o que se desempeñen en la economía informal. Bossio calculó que, además, otros 2,5 millones de menores estarían en condiciones de cobrar la asignación una vez que sean individualizados.
Para la identificación de la totalidad de beneficiarios, el Gobierno convocará la próxima semana a los gobernadores, ministros de Educación y Salud provinciales y los intendentes del conurbano bonaerense con el objetivo de firmar acuerdos de transferencia de información. Sin embargo, los funcionarios explicaron que se cruzarán esos padrones con otras bases de datos para evitar sospechas de clientelismo.
La nueva asignación se cobrará en los bancos que componen la red pagadora de ANSeS en base a un cronograma según el número de documento, similar al esquema de jubilaciones. Por mes los beneficiarios percibirán el 80% del monto de la asignación($ 144), en tanto que el 20% restante se acumulará en una cuenta del Banco Nación hasta el mes de marzo, cuando mediante una tarjeta podrá ser retirado por cada grupo familiar contra la presentación del certificado de escolaridad y la libreta de vacunación de los menores. El otorgamiento del beneficio y las fechas de cobro se informarán vía mensajes de texto o a través de la página web de la ANSeS. Desde el lunes el Gobierno también habilitará un nuevo sitio para la agilización del trámite y las consultas de los beneficiarios del nuevo programa.
La ANSES administrará todas las ayudas sociales
La Anses financiará toda la asistencia social ya que la asignación universal por hijo de desocupados o que trabajadores informales será incompatible con otras ayudas. El plan se sustentará con el superávit del organismo y los fondos de las ex AFJP.