La Argentina es uno de los principales exportadores globales de cortes vacunos y sus habitantes son los principales consumidores de carne del mundo.
Sin embargo, la crisis que afecta al sector agropecuario podría alterar su privilegiada e histórica posición, coinciden los especialistas.
Los productores argentinos advierten que las reiteradas intervenciones del Gobierno en el mercado minaron la rentabilidad pecuaria, lo que lleva a muchos a desprenderse de su ganado y a dedicarse a otras actividades, principalmente agrícolas.
En los primeros ocho meses del año, del total de animales faenados, un 49,6 por ciento fueron hembras que son las encargadas de mantener e incrementar las reservas, similar cifra a la de 2008.
"La caída de stock ganadero nos hace suponer que el próximo año faltarán cerca de tres millones de terneros, con lo que se producirán alrededor de 600.000 toneladas menos de carne, cifra semejante a las exportaciones estimadas para este año", agregó Ciccra.
A su vez, la expansión del engorde de animales a corral, que acelera el proceso de "terminación" de la hacienda, gracias a una serie de subsidios y una grave sequía que obligó a numerosos productores a enviar sus animales a faena de forma temprana también explican la elevada producción, sostuvo la Bolsa de Comercio de Rosario.
En los primeros ocho meses del 2009 Argentina produjo un total de 2.38 millones de toneladas de carne con hueso, desde los 2.1 millones del mismo período del año anterior.
Debido al aumento de la oferta de cortes vacunos entre enero y agosto del 2009, las exportaciones de carne treparon a 363.549 toneladas, desde las 230.620 toneladas del 2008.
A su vez, el consumo promedio del alimento per cápita subió 5.9 por ciento de manera interanual, a 73,9 kilogramos por año, la cifra más alta en al menos los últimos 15 años.
La sequía y los avatares políticos que redujeron la inversión llevaron a que en Santa Fe se perdiera entre un 30 a 40% de la superficie original de praderas de cada campo, según técnicos.
En distintas regiones se repite el mismo fenómeno de la falta de pasturas condiciona el repunte de la ganadería y que acorrala a la lechería en la opción de producir en establecimientos con encierre de animales que jamás saldrán al campo.
Mientras que el especialista en ganadería, Ignacio Iriarte sostuvo que "la oferta ayuda a planchar los precios".
"En los últimos tres años, el éxito del control oficial sobre el precio de la carne tuvo en los volúmenes de hacienda ofrecidos a uno de sus principales aliados", analizó.
Para Iriarte si no es en esta primavera, será en febrero-marzo, "pero en los próximos meses la disponibilidad de hacienda caerá en forma marcada".
"Estamos matando no sólo una importante camada de novillos y vaquillonas que es producción genuina y nacida antes de la crisis, sino además un enorme número de cabezas que no podemos sostener en el campo a causa de la seca", enfatizó Iriarte.
Además, señaló que en los próximos años, la oferta total caerá a unos 60 kilos para distribuir entre consumo y exportación contra los 80 actuales.
Alertan que la Argentina agota sus existencias ganaderas
La producción de carne en la Argentina subió 13,4 por ciento interanual entre enero y agosto del 2009 pero, al actual ritmo de faena, el país lentamente agota sus existencias ganaderas, aseguró la Cámara Ciccra, que agrupa a las empresas del sector.