El Gobierno quiere apurar el lanzamiento del canje de deuda para los holdouts, que tendrán entre dos y tres semanas para ingresar. La urgencia se debe a la alta volatilidad de los mercados, que puede jugarles en contra.
El momento actual de los mercados es propicio para lanzar una oferta de canje tentadora para los bonistas, y para el mismo Gobierno, el problema es que este auspicioso escenario no está garantizado que se sostenga en el tiempo, por lo que la oferta estará abierta “el tiempo lo suficientemente largo como para que pueda entrar la mayor cantidad de interesados –especulan con que los bancos organizadoras puedan garantizarles el 90% de adhesión– pero lo suficientemene corto como para que no se vea afectada por los vaivenes del mercado”, destacó una fuente del Ministerio de Economía.
Según publica hoy el diario Cronista, trascendió que podría llegar a los 15 días. Lo que puede llevar más tiempo es el ingreso de los tenedores minoristas.
La decisión de lanzar la operación para resolver la deuda que todavía permanece en default –unos u$s 27.000 millones– depende de la administración kirchnerista.
El ministro de Economía, Amado Boudou, sabe que existe vocación política de avanzar en el tema y por ello reflotó las negociaciones con los bonistas, pero todavía no tiene la orden final que le permitiría firmar el contrato con los bancos organizadores –Citi, Barclays y Deutsche– y trabajar en la propuesta concreta que recibirán los acreedores. La intención del ministro es poder cerrar la operatoria antes de fin de año.
Los acreedores recibirán un bono Discount en dólares, pero todavía no está definido si se le reconocerán los intereses vencidos y los cupones ligados al crecimiento del PBI que cobraron quienes ingresaron en el canje anterior. También se desconoce si habrá un pago en efectivo, aunque es poco probable, admitió la fuente consultada. La quita rondaría el 66%, por lo que la Argentina emitiría entre u$s 7.500 y u$s 10.000 millones, dependiendo del nivel de aceptación de la oferta.
Otro de los puntos principales de la propuesta contemplaría la emisión de un nuevo título a siete años que el Gobierno colocaría en los bancos organizadores para captar u$s 1.000 millones.
Por estos días, se espera la llega de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que firme el contrato y delinear la oferta final.
Boudou quiere apurar un nuevo canje de deuda
El ministro de Economía trabaja para apurar el lanzamiento del canje para los holdouts, según anticipó el diario Cronista. Es que el escenario económico inmediato es favorable, tanto para los bonistas como para el Gobierno, pero podría variar en los próximos días.