Por más caliente que esté el conflicto por el gas entre Ucrania y Rusia este Año Nuevo, en Europa occidental por ahora los consumidores no tienen qué temer.
En el marco de una compleja lucha por deudas y redefinición de precios, el monopolio del gas ruso, Gazprom, -que provee a la Unión Europea (UE)- sólo interrumpió el suministro para Ucrania.
La provisión a Europa occidental continuaba sin cambios este Año Nuevo. Por ahora no se avizoran problemas como los de hace tres años, cuando hubo otra disputa. Además, los tanques de depósito de gas están llenos, aseguran los distribuidores alemanes.
De todas maneras, la UE instó a Ucrania y a Rusia a sortear este nuevo conflicto energético. Considerando el invierno moderado que se registra, los expertos no ven riesgo de que alguien vaya a pasar frío. Además, por la crisis financiera la industria mermó su producción y por eso consume menos energía.
"Incluso en caso de que la disputa no se resuelva no habrá restricciones al suministro para hogares y consumidores finales", dijo el jefe de la junta directiva de la sociedad anónima E.ON Ruhrgas AG, Bernhard Reutersberg.
Hasta ahora, el conflicto principalmente se desarrolla a nivel político entre Ucrania y Rusia. El politólogo Gleb Pavlovski, cercano al Kremlin, considera a la nueva "guerra del gas" una consecuencia de las relaciones constantemente tensas entre Moscú y Kiev.
Mientras que en comparación a 2008 este año Rusia quiere aumentar el precio del gas en casi 70 dólares para llegar a un precio de 250 dólares por 1.000 metros cúbicos de gas, Ucrania -financieramente muy golpeada- sólo quiere pagar 201 dólares.
El actual debilitado precio del petróleo, al que está unido el del gas, refuerza la posición de Kiev que tradicionalmente paga menos que Occidente.
En la televisión estatal -con un árbol de Navidad iluminado en segundo plano- el jefe de gobierno ruso Vladimir Putin elogió la oferta de Moscú como un precio especial humanitario para el "pueblo hermano".
Pero los críticos le reprochan una y otra vez el usar el gas como medio de presión política o incluso como arma. Rusia tiene fuertes intereses en Ucrania y en el último tiempo, Moscú se sintió molesta por la "política antirrusa" del presidente ucraniano prooccidental Viktor Yushchenko.
No sólo se trata de que contra la voluntad de la mayoría del pueblo, Yushchenko aspire a que su país se sume a la OTAN. Sino que también el jefe de Estado -progresivamente impopular en su propio país- irritó al gran vecino con planes de prohibir la flota rusa del Mar Negro en la península de Crimea y de hacer retroceder al idioma ruso en su país.
Hace tiempo que hay disgusto en el pueblo ruso por la política de Kiev.
Cuando en Año Nuevo puntualmente a las 07:00 GMT -tal como se había señalado- no estaba inmediatamente claro si el grifo de gas para Ucrania se había cerrado o no, había reporteros en los medios de comunicación que contaban cada minuto en el que el gas fluía "gratis" al vecino. A los rusos, quienes crecientemente están padeciendo la crisis financiera, les falta comprensión para "regalos" de ese tipo.
Por primera vez en 10 años, el país que venía avanzando fuerte económicamente, tiene un pronóstico de déficit multimillonario para 2009. Por eso fue que en la Nochevieja Moscú respiró aliviado al saber que Ucrania había saldado la mayor parte de su deuda multimillonaria por los últimos suministros de gas de 2008.
El portavoz del consorcio Sergei Kupriyanov dijo que Gazprom está dispuesto a firmar los nuevos contratos en cualquier momento. Pero si se le cree al jefe del Kremlin, Dmitri Medvedev, las próximas negociaciones podrían resultar obstaculizadas por las luchas de poder internas en la divivida cúpula ucraniana.
Según medios rusos, el miércoles Yushchenko impidió el viaje de la jefa de gobierno ucraniana, Julia Timoshenko, a Moscú para negociar.
En Ucrania se celebrarán elecciones presidenciales en poco más de un año. Expertos en Kiev esperan que tanto Yushchenko como Timoshenko traten de resolver la disputa con Rusia para mejorar sus chances de salir victoriosos en las urnas. Moscú confesó que a la coqueta política que luce el distintivo rodete con trenza le corresponde aprovechar su oportunidad.
Nueva "guerra del gas" entre Moscú y Kiev
En el marco de una compleja lucha por deudas y redefinición de precios, el monopolio del gas ruso, Gazprom, -que provee a la Unión Europea (UE)- sólo interrumpió el suministro para Ucrania. En Europa occidental, por ahora, los consumidores no tienen qué temer.