La mayoría de las principales empresas automotoras registraron una caída en sus ventas en Estados Unidos durante el mes de agosto, según sus propios balances difundidos hoy.
Ford comunicó hoy que sus ventas de automóviles cayeron en Estados Unidos en agosto un 25,6 por ciento con respecto a igual período del año anterior.
La empresa con sede en Dearborn, en el estado de Michigan, informó que las ventas del mes pasado alcanzaron 151.021 vehículos, contra 203.001 vendidos en agosto de 2007, consideradas la suma de las marcas Ford, Lincoln y Mercury.
Incluyendo a la empresa Volvo, que forma parte del Grupo Ford, el número de vehículos vendidos bajó 26,6 por ciento para llegar a 155.690 contra los 212.120 vendidos en agosto del año pasado.
Si se toma en cuenta sólo la marca Ford, las ventas se hundieron en agosto 26,2 por ciento y el número de nuevos autos alcanzó las 133.088 unidades. La cifra de ventas del modelo más vendido, la pick up de la Serie F, se derrumbaron en 41,6 por ciento hasta los 40.429 vehículos.
La estadounidense General Motors también sufrió una fuerte caída en sus ventas en América del Norte en agosto en comparación con el mismo periodo del año anterior, según informó hoy la empresa en Detroit, en el estado norteamericano de Michigan.
Después de los 144.516 autos vendidos hace un año, el mayor fabricante de coches estadounidense vendió en este agosto apenas 124.441 unidades, lo que representa una caída del 14 por ciento.
En total, la comercialización de todas las marcas de la empresa se redujo en un 20,4 por ciento a 308.817 vehículos, entre ellos camiones, pick-ups y todo-terreno.
GM reaccionó a la fuerte contracción de la demanda y redujo la producción en agosto en un 22 por ciento en comparación con el año anterior, a 341.000 coches.
Por su parte, el fabricante japonés de automóviles Toyota Motor vendió en agosto menos coches en Estados Unidos que en el mismo período del año pasado, informó la empresa en Torrance, en el estado norteamericano de California.
En comparación con el mismo periodo del año anterior, el número se redujo en 9,4 por ciento a 211.533 automóviles. Los vehículos pesados como las pick-ups y los todo-terreno volvieron a venderse mal.
También se registró demanda de coches híbridos. En total, Toyota vendió en agosto 18.146 unidades, mientras que de su marca de lujo Lexus vendió 1.383 coches con motor híbrido.
En tanto, la alemana Daimler registró en agosto en Estados Unidos con su marca Mercedes Benz un retroceso en las ventas. Después de 20.980 autos vendidos hace un año, este agosto se comercializaron 18.507, informó la empresa en la ciudad alemana de Stuttgart. Por su parte, el pequeño smart, que recién fue lanzado al mercado en Estados Unidos en enero, vendió en agosto 2.420 unidades.
Sin embargo, VW, el mayor fabricante de automóviles de Europa, aumentó ligeramente la facturación en Estados Unidos en agosto, según informó hoy la empresa en Herndon, en el estado norteamericano de Virginia.
Con 22.292 autos, se vendieron 2,9 por ciento de unidades más que hace un año. El modelo Jetta, con 11.217 unidades vendidas (el año anterior: 8.714), tuvo su mejor mes desde mayo de 2006.
VW también se benefició, según sus propios datos, de los vehículos que ahorran combustible. El Jetta es el modelo más importante para VW en Estados Unidos. La facturación del todo-terreno Touareg se redujo en cambio en un cuarto a 527 unidades.
La también alemana BMW se benefició en agosto de la fuerte demanda por su modelo Mini y todo-terrenos deportivos en Estados Unidos con un aumento de la facturación en comparación con el año anterior. BMW vendió en agosto 30.931 unidades, un 1,0 por ciento más que el año anterior, informó hoy la empresa en Woodcliff Lake.
La demanda del Mini fue especialmente fuerte, con un aumento del 34,1 por ciento a 5.469 autos. El número de todo-terrenos deportivos vendidos subió un 1,3 por ciento a 5.809 unidades.
Fabricantes de autos registran caída de ventas en EEUU
En comparación con agosto del año pasado, el número se redujo en 9,4 por ciento a 211.533 automóviles. Los vehículos pesados como las pick-ups y los todo-terreno volvieron a venderse mal.