Tras un fuerte debate, hubo un “amplio acuerdo en el Congreso”, este lunes sería aprobado por la Cámara de Representantes y posiblemente el miércoles será votado por el Senado, informó la cadena norteamericana CNN y difundió la agencia de noticias DPA.
El banco central comprará, en una primera etapa, 250.000 millones de dólares en valores de los bancos afectados por la crisis. A diferencia de la primera propuesta del gobierno, el nuevo plan prevé un control parlamentario.
El programa consta ahora de 106 páginas, frente a las tres páginas de la primera propuesta presentada por el Departamento del Tesoro. Los expertos habían advertido que si no se presentaba un paquete de salvataje antes de la apertura de los mercados en la mañana del lunes, podría generarse el pánico y la caída de las bolsas.
Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, también dieron a conocer su disposición a aprobar el plan.
De todas maneras, los republicanos conservadores continúan teniendo algunas reservas sobre la intervención estatal en la esfera privada. "Nadie en el Congreso celebra el programa", señaló CNN, que añadió que igualmente hay optimismo de que una mayoría aprobará el plan.
El paquete permite que el banco central adquiera créditos "tóxicos" de todos los institutos financieros. De esta manera se busca que los bancos puedan seguir funcionando y otorgando créditos, así como impedir un colapso de la economía.
Uno de los aspectos decisivos de la propuesta es que el Congreso controle la adjudicación del dinero. Se prevé la creación de una especie de consejo de vigilancia compuesto por funcionarios gubernamentales y legisladores.
También se establecerán límites a los salarios de los altos ejecutivos de las empresas que recibirán la ayuda estatal. Los primeros informes hablaban de un tope de 500.000 dólares anuales, un sueldo no especialmente alto para Wall Street. Tampoco habrá grandes indemnizaciones para los ejecutivos de los bancos despedidos.
Asimismo se garantizará que el Estado, que ahora apoya a los bancos en crisis, participe luego de sus ganancias. Esto fue demandado sobre todo por los republicanos, que tenían fuertes reparos en ayudar a empresas privadas con fondos impositivos. Según "The New York Times", el gobierno deberá ayudar en el marco del plan de salvataje a los propietarios afectados, una exigencia fundamental de los demócratas.
El legislador Eric Cantor, uno de los líderes de los republicanos en la Cámara de Representantes, y el demócrata Barney Frank, quien preside el Comité de Servicios Financieros de la Cámara, señalaron previamente que el plan de rescate instará al sector financiero a hacerse cargo de las pérdidas en cinco años, si el gobierno no logra recuperar los gastos ocasionados por el salvataje.
La mayoría demócrata también estuvo de acuerdo con la propuesta republicana de que el gobierno federal establezca un programa de seguros para las empresas de Wall Street, con el fin de proteger un estimado de dos billones de dólares en hipotecas genuinas, que podrían ser arrastradas por la crisis.
EE.UU.: el Parlamento vota hoy el plan de rescate financiero
Tras un fuerte debate, demócratas y republicanos alcanzaron ayer un acuerdo en el Congreso sobre el rescate financiero de 700.000 millones de dólares propuesto por el gobierno de George W. Bush y hoy sería aprobado por la Cámara de Representantes.