El fin de semana que conmovió a Wall Street

Durante el fin de semana, más de un centenar de funcionarios intentaron conseguir comprador para Lehman Brother, pero fracasaron cuando los interesados se enteraban que el Estado no participaba del salvataje.

Foto: web
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El fin de semana pasado transformó el sector financiero estadounidense de modo radical con la presentación de insolvencia del banco de inversión Lehman Brothers y la absorción de su competidor Merrill Lynch por el Bank of America. Los acontecimientos se desarrollaron de la siguiente manera:

VIERNES: Las acciones de Lehman caen casi un 15 por ciento, acumulando a lo largo de la semana una pérdida de más del 80 por ciento de su valor. Ante el temor de que un nuevo derrumbe bursátil el lunes termine de quebrar a la entidad, se reúnen en la noche del viernes los más altos ejecutivos de Wall Street con el secretario de Finanzas de Estados Unidos, Henry Paulson, y con representantes de la Reserva Federal. Su objetivo: evitar la quiebra de Lehman mediante una venta de urgencia. Pero Paulson subraya que esta vez no podrá contarse con ayuda financiera del Estado.

SÁBADO: Más de un centenar de funcionarios bancarios y estatales reunidos en un edificio de la Reserva de Nueva York buscan una solución para Lehman. Rápidamente queda claro que sin garantías estatales no se hallará a ningún interesado en hacerse cargo del banco de inversión con su pesada carga de miles de millones de dólares en zona de riesgo. Se cristaliza un nuevo plan: separar de Lehman la parte financieramente saludable y venderla. Los papeles amenazados, de un volumen estimado de 85.000 millones de dólares, quedarían recluidos en un "banco de mala calidad", que sería tomado en forma conjunta por un grupo de entre 10 y 15 bancos. El plan no tiene buena llegada: algunos bancos consideran injusto que un adquirente obtenga los sectores valiosos de Lehman Brothers, mientras que los demás tengan que asumir las pérdidas.

DOMINGO: El clima empeora. El Bank of America, considerado el comprador más probable de los sectores "saludables" de Lehamn, deja de mostrarse interesado en la operación. Luego se sabrá que el CEO del banco de inversión Merrill Lynch, John Thain, había ofrecido ya el sábado por la mañana a Bank of America una fusión. Merrill también ha sido golpeado por la crisis, pero hasta ahora en mucho menor medida que Lehman Brothers. El domingo por la noche también se retira de las negociaciones el segundo interesado en adquirir Lehman, el británico Barclays Bank, al fracasar en su exigencia de garantías estatales. Por la noche trascienden versiones sobre el acuerdo entre Merrill Lynch y Bank of America. Esto termina de llevar a Lehman Brothers en la mañana del lunes a la solicitud del amparo del Capítulo 11 de la ley de insolvencias estadounidense.