Las cuentas nacionales están crujiendo

Los datos de las cuentas públicas nacionales aportados ayer por el ministro Carlos Fernández muestran un deterioro complejo que no tiene retorno y obligará al gobierno a tomar decisiones. Entre ellas, se esperan autorizaciones de aumentos de servicios como luz y gas.

Las finanzas nacionales están en una situación compleja y la última crisis del campo puso en una dura encrucijada a las cuentas del Tesoro. Los datos conocidos ayer reflejan que durante los tres meses del conflicto se aceleró el deterioro de las cuentas del Estado, asediadas por los subsidios y la inflación.

Según la información brindada por el ministro de Economía, los ingresos tuvieron un incremento del 28% y los gastos crecieron el 31%. El resultado primario arrojó un saldo positivo de $ 2.300 millones, lo que representa un magro 15% más que en junio de 2007.

Pero al dar la información, el ministro omitió informar que uno de los rubros que habían ayudado a cerrar el mes era el de “rentas a la propiedad”. Este lenguaje contable esconde las transferencias que le hizo el Banco Central como adelanto de utilidades. Ya el mes pasado había tenido que mandarle otros $1.000 millones por el mismo concepto.

Dado que el resultado financiero, después del pago de la deuda, fue menor, sin la ayuda del BCRA el resultado sería deficitario. Es más, el resultado financiero del primer semestre fue positivo en $ 1.258,5, pero si le descontamos las ayudas del Central, la primera mitad del año había dado un déficit de 4.000 millones aproximadamente.

En el rubro de los gastos, se marcó un fuerte crecimiento de los subsidios, sobre todo al consumo de energía. El monto erogado en Junio alcanzó a $ 3.744,2 millones, un 57% más que en 2007. Y probablemente, esto se financió con una disminución de las transferencias a las provincias, que en junio disminuyeron un 20% respecto de mayo.

La situación es compleja y tiende a un panorama que traerá cola, porque comienza a apremiar la necesidad de sincerar valores. Mientras se prepara una disminución del impuesto a las ganancias, para mejorar el ingreso de los trabajadores de la clase media y alta, se disponen a autorizar aumentos en los servicios de luz y gas, aunque para los mayores consumos. Pero la próxima etapa serán combustibles y transporte público.

Las consecuencias de este deterioro la sentirán las provincias. Para el caso de Mendoza, a la baja en las transferencias de la Nación del mes pasado se le debe sumar una disminución del 4,3% en los recursos provenientes de Ingresos Brutos. Si no crecemos, debemos ser prudentes con los gastos