Al difundir su Informe Monetario, el BCRA destacó que los depósitos privados "retomaron una trayectoria ascendente", con un alza mensual de 2.100 millones de pesos a fines de junio.
Una parte importante de ese incremento, alrededor de 1.200 millones de pesos, reflejó "la suba de depósitos a plazo", entre los que sobresalieron las imposiciones mayoristas, mientras las colocaciones a plazo minoristas retomaron su crecimiento a partir de mediados de junio.
En tanto, las tasas de interés de corto plazo, que reaccionan más rápidamente a la coyuntura, comenzaron a descender a partir de primera semana de junio, sostuvo el informe.
En particular, la BADLAR de bancos privados, luego de alcanzar 18,4% el 3 de junio, descendió gradualmente el resto del mes, para ubicarse en 16,2% a fin de mes.
De manera similar, tras un breve período de suba a principios de mes, la tasa del mercado de préstamos interbancarios entre entidades privadas cerró el mes en el "piso" del corredor de tasas de pases establecido por el Central (8,75-11% para pases pasivos a un día y pases activos a siete días, respectivamente).
A la vez, el promedio de los medios de pago (M2) se ubicó en torno a 156.120 millones de pesos en junio, y determinó que una vez más, y por veinte trimestres consecutivos, se cumpliera el Programa Monetario del BCRA.
En esta ocasión, y como consecuencia de una "evolución atípica" de los depósitos durante el trimestre, el M2 se ubicó en algo más de 2.200 millones de pesos por encima del límite inferior de la banda establecida para el mes, señaló el informe.
Añadió que "en el marco del enfoque de administración de riesgos, donde se establece un escenario base y se asignan probabilidades de desvío, en los últimos meses se observó un desalineamiento de la demanda de dinero".
A fin de restablecer el equilibrio, el Banco Central actuó, en primer término, para estabilizar el mercado de cambios; y luego se inyectó liquidez, tanto en pesos como en moneda extranjera, utilizando mecanismos ya existentes y generando nuevos instrumentos, agregó la autoridad monetaria.
En efecto, destacó, "en junio continuó renovando los vencimientos de LEBAC y NOBAC de manera parcial, al mismo tiempo que efectuaba operaciones de recompra en el mercado secundario".
El BCRA también siguió ofreciendo fondos, tanto pesos como dólares, a través de pases activos, "aunque no hubo demanda significativa de recursos por esta vía".
El Banco Central también habilitó una ventanilla de liquidez, para que las entidades financieras pudieran tomar fondos con garantía de Préstamos Garantizados o Bogar 2020, pero "hasta el momento los bancos no han utilizado este nuevo mecanismo".
Del mismo modo, aumentó 0,2 puntos porcentuales en el mes, y se ubicó cerca de 19%, el indicador de liquidez más restringida (definido como el efectivo en bancos, las cuentas corrientes de los bancos en el BCRA y los pases pasivos para el BCRA, respecto al total de depósitos).
Por otra parte, en junio hubo un traspaso desde liquidez mantenida en pases en el BCRA hacia cuentas corrientes en la institución, en el marco del período bimensual (junio-julio) para cumplir los requerimientos de encajes.
Una vez que se verificó que esa posición no generaba una conducta excesivamente precautoria por parte de los bancos, que pudiera afectar la estabilidad en las tasas de interés, se permitió trasladar a julio las posiciones excedentes de junio.
Ese excedente acumulado en junio representó el equivalente a 1% de los depósitos totales y dejó a los bancos "en una posición muy confortable para enfrentar el incremento estacional en la demanda de liquidez que se produce en julio (derivada de los aguinaldos y las vacaciones de invierno)", dijo el BCRA.
Se recuperaron los depósitos privados en junio
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó ayer que "en junio se profundizó la paulatina normalización del mercado monetario", iniciada a fines de mayo, como resultado de "la serie de acciones impulsadas para enfrentar la volatilidad financiera".