La economía argentina es muestra de cosas raras y un ejemplo de esto se da en el mercado automotriz. Este mercado es muy importante y el nivel d e actividad tiene una participación significativa en la actividad industrial, aunque, tecnificación mediante- es cada vez más relativa su participación en la creación de empleos.
No obstante, la recuperación económica de la Argentina permitió la recuperación del mercado, pero vale recordar un dato importante. Por efectos del acuerdo automotriz del MERCOSUR, el grueso de los autos vendidos en nuestro país proviene de Brasil. De todos modos, y merced a dicho acuerdo, el 60% de nuestra producción se exporta, siendo Brasil el principal destino.
Pero la característica de esta nueva época es que el 75% de las operaciones de venta se hacen al contado, mientras en el anterior ciclo favorable (año 1997) el 90% se vendía financiado. La realidad actual es que después de la crisis el crédito se volvió un bien escaso, pero también apareció gente con mucha plata que ha podido batir récord de compras.
Esta mayor capacidad de compras es la que ha podido absorber los continuos aumentos de precio, aunque vale recordar que por efecto de la estructura impositiva y de la protección a las terminales vía moneda devaluada y aranceles externos, los autos en la Argentina son sensiblemente más caros –medidos en dólares- de lo que cuestan en otros países.
Según una información que publica el matutino La Nación, los autos han sufrido aumentos en los precios de lista entre un 5 y 35% desde junio de 2007. Los argumentos de las terminales son que han tenido aumentos de salarios, del costo de la energía y del transporte. Adicionalmente, argumentan que con los paros, debieron traer piezas en avión, lo que encareció esos costos. Por supuesto, no descartan la revaluación del euro y el real.
Pero el otro dato no solucionado y que es un problema en la Argentina, son los costos de las cadenas de distribución. El mismo informe revela que, por ejemplo, un Volkswagen Gol, el auto más vendido de la Argentina, cuesta $ 28.170, según el precio de lista de la empresa, o alrededor de $ 33.500 si se paga al contado en un concesionario, y hasta más de $ 48.000 si se financia, por ejemplo, un 70% del valor contado en 60 cuotas fijas de 900 pesos, tal como se ofrece en algunos concesionarios oficiales.
El mismo ejemplo es trasladado a al caso del Chevrolet Corsa, el segundo auto más vendido en el país, cuesta $ 29.660 en su versión Classic tres puertas, según la lista oficial. En algunos de los concesionarios oficiales, lo ofrecen a $ 33.240, sin los gastos de patentamiento. En otro, se puede conseguir a $ 35.100 "puesto en la calle". Si se opta por financiar la mitad de ese valor en cómodas 60 cuotas, el precio actual asciende a más $ 49.000 si, al igual que en el ejemplo anterior, se considera para el cálculo una tasa de interés del 14%.
No obstante, el informe señala que en los primeros cinco meses de este año se vendieron 22.168 autos más que en el mismo período de 2007. O, en otras palabras, el volumen de ventas aumentó un 11,4%, más que el consumo global de la economía.
Y esta explicación puede venir de la situación general de la economía. Es que frente a la inflación percibida por la población, las tasa de interés que ofrecen los bancos resultan negativas, es decir, no compensan la desvalorización que ella genera. Además, estando el dólar estable, los autos cero km resultan una alternativa de aplicar los ahorros, sabiendo que los autos aumentan de precio y que los usados cotizan muy bien, además de disfrutar de un vehículo nuevo.
El único problema es conseguir combustible, pero eso es otra historia.
Crece la venta de autos 0Km pese a los aumento de precios
Los precios de los autos crecieron hasta un 35% en el último año, pero las ventas han seguido aumentando. Los compradores piensan que estos bienes son el mejor refugio frente a la inflación ya que ni las tasas ni el dólar dan rendimientos compensatorios.