Comienza la vacunación de caprinos contra la brucelosis

Se trabajará en el departamento de Malargüe, el de mayor población caprina de toda la Provincia. Para la ejecución de este plan se han dispuesto $300 mil y trabajarán ocho equipos, integrados por un veterinario y su ayudante. En el 2007 se aplicaron 70.000 dosis en Lavalle, Santa Rosa y La Paz.

“Doscientos veinticinco mil dosis se aplicarán en el marco del  Plan de Vacunación Provincial de Brucelosis Caprina correspondiente a la temporada 2008”.  Así lo informó el Subsecretario de Programación Agroalimentaria, Pablo Gómez Riera, quien precisó que el accionar se concretará en Malargüe, el departamento que con más de 500 mil cabras,  ostenta la mayor población caprina de la Provincia.
“El cronograma prevé la vacunación de 50.000 cabras en los primeros cuarenta días y, en tres meses, se estima estará terminada la vacunación” precisó Gómez Riera.

La Provincia ha dispuesto para la ejecución de este plan $300 mil y trabajarán ocho equipos, integrados por un veterinario y un ayudante,   que iniciarán la vacunación en los puestos ubicados en la  zona de  El Sosneado continuando el “barrido” en todo el territorio departamental.
El director de Ganadería, Rodolfo Huerta, expresó que el año pasado  se aplicaron  70.000 dosis en el oasis Norte, en los departamentos de Lavalle, Santa Rosa, La Paz y San Carlos,   la otra franja caprinera importante de la provincia.  “Estimamos que finalizada  esta campaña estará cubierto por la vacuna  un porcentaje del 40% de los caprinos”.

Explicó asimismo que existe en la Legislatura un proyecto de ley, con media sanción de Diputados, a través del cual se establece un fondo permanente para vacunación contra brucelosis. “En Mendoza, tenemos casi 700 mil cabras y es muy importante contar con este respaldo normativo para encarar operativos integrales que nos permitan minimizar al máximo  la presencia de esa enfermedad”, acotó.
Por su parte, Oscar Bernal, responsable de la aplicación del Plan, indicó   que la brucelosis es una enfermad zoonótica que produce el aborto en los animales y, consecuentemente, reduce el rendimiento económico de las explotaciones.  “Afecta también a las personas cuando entran en contacto con el ganado infectado, lo que ocurre fundamentalmente en las pariciones ya que el puestero manipula material vivo y se potencian las posibilidades de contagio”.

 “También, existe riesgo si se consume leche sin pasteurizar o quesos preparados a partir de esta leche, por lo que -además de la vacunación – se está trabajando en la concientización del puestero a fin de que tome precauciones en este sentido”, puntualizó.
“Con el consumo de carne no se producen problemas, ya que la cocción mata cualquier microorganismo vivo, incluida  la   Brusela,  bacteria causante de la brucelosis”, indicó Bernal  quien agregó “que no se trata de una enfermedad mortal y si es tratada no reviste gravedad, caso contrario se vuelve crónica e incurable”.

Explicó asimismo que la aplicación en el animal es muy sencilla, ya que  sólo requiere colocar una gotita de la vacuna -actualmente importada desde España- en la conjuntiva del animal.   Aclaró que la vacuna no cura al animal enfermo, lo que hace es cortar la trasmisión de la enfermedad, impidiendo el contagio  y la dosis debe repetirse como mínimo cada dos años. 

Actualmente hay un convenio firmado entre el SENASA y el Instituto Malbrán para producir esa vacuna en el país.   “Mendoza  es pionera en el país  en la lucha contra la enfermedad y ha encarado acciones con el apoyo del SENASA, la mesa caprina nacional, el ministerio de Salud Publica de la Nación,  el INTA Bariloche y expertos internacionales en la materia”.