A la distorsión de los precios denunciada por los propietarios de estaciones de servicios a nivel nacional se suma el hecho de que los cupos que poseen para estoquear mercadería no han variado prácticamente en los últimos dos años, al tiempo que el parque automotor provincial ha crecido “muchísimo”, situación que estaría poniendo en serio peligro el normal abastecimiento de los combustibles.
Esta situación no es exclusiva de algunas estaciones que operan bajo una bandera en particular “sino de todas”, explicó Octavio D´Ascanio, directivo de la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (AMENA), refiriéndose a los estacioneros que actualmente trabajan con Repsol YPF, Esso, Shell o Petrobrás.
Dichos cupos afectan sobre todo “a las naftas súper, premium y al diesel, por lo que eso ya es un problema, porque la gente compra la más barata al principio como la de YPF y cuando agota su stock se vuelca por las otras marcas, haciendo del problema una cadena”, graficó el dirigente.
Por otra parte, D´Ascanio apuntó al aumento de la demanda de combustibles en la provincia, “por el aumento del parque automotor que ha crecido en últimos años, considerando que los cupos se han movido en absoluto”, contó.
En tanto, adelantó según las consultas que ha realizado a sus habituales proveedores de combustibles que “la situación de acá a fin de año va a ser complicada, porque la realidad es que, si bien a los consumidores no les cae el bien el comentario, a nivel internacional estamos pagando un producto muy barato”, reflexionó.
“En Chile y en Uruguay la nafta premium está cinco pesos o cuatro ochenta, con un barril que está a cien dólares, lo que significa que estamos con niveles muy económicos respecto a lo que sucede fuera de Argentina”, analizó.
A eso se suma que “todo en los últimos meses ha ido aumentando”, por lo que los costos no son los mismos que hace seis meses atrás, añadió, incluyendo el aumento de los sueldos reciente.
A partir del inicio de la cosecha durante la segunda quincena de febrero, “seguramente el problema en el abastecimiento de la nafta súper –que se viene sintiendo desde fines de 2007 a la fecha- se trasladará al diesel”, aseguró D´Ascanio, anticipando que en junio de 2008 el problema pasará por el GNC.
Por otra parte el estacionero apuntó a un problema de fondo que potencia el problema en el abastecimiento de los combustibles: “Las malas decisiones tomadas en su momento por el Gobierno Nacional que no trabajó sobre el incremento de la demanda de energía en una economía que ha venido creciendo en los últimos cinco años”, disparó.
Situación nacional
La falta de combustibles según empresarios del sector obedece a la distorsión de precios, ya que señalaron que en las marcas donde la baja de precios es más pronunciada, como en las estaciones de Repsol-YPF agotan rápidamente sus stock.
Esto produce el doble efecto de que en las estaciones de marcas que mantienen los precios más altos como Esso y Shell, al sufrir un merma en las ventas compran menos combustible.
En muchas zonas del interior del país, algunos productores ya están haciendo compras anticipadas para asegurarse el abastecimiento de la próxima cosecha que se inicia a mediados de febrero.
En las ciudades fronterizas existe un problema adicional, ya que desde Brasil, Uruguay y Paraguay, se cruzan para llenar tanques y comprar en la Argentina a un valor que es un 50 por ciento más bajo que el que rige en esos países vecinos.
El titular de la Federación de Entidades de Combustible de Buenos Aires, Luis Malchiodi, reclamó "más controles por parte de las autoridades" y advirtió que "la situación podría agravarse" en los próximos días con el inicio de la cosecha.
"Los estacioneros sólo vendemos lo que las petroleras nos entregan. No podemos presionar cuando hay faltantes ni somos formadores de precios, asi que es necesario que alguien controle las entregas", señaló Malchiodi.
Esa entidad aconsejó a los turistas llenar los tanques de los autos, antes de salir hacia cualquier destino porque la situación de desabastecimiento puede repetirse en cualquier otro punto de la Provincia.
La situación más preocupante es de los taxistas, remiseros y transportistas muchos de los cuales debieron realizar largas horas para cargar algo o deambular en busca de combustible más barato porque la diferencia de precios en muchos casos alcanza a los 40 centavos. Además de la dispersión de precios, cada vez más estaciones de servicios se niegan a vender con tarjetas de crédito y ello agrega complicaciones a la comercialización.
Los empresarios responsabilizan a las petroleras por restringir el abastecimiento porque especulan con que el acuerdo sobre la baja de precios no se podrá sostener por mucho tiempo, porque el aumento internacional agranda la brecha con el mercado interno y las empresas prefieren exportar.
El presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio Independiente (AESI), Manuel García, denunció que en barrios de la Capital Federal "escasea el combustible producto de la política de cupos" impuesta por las empresas petroleras.
García aseguró también que durante el fin de semana, un número significativo de estaciones de servicio en los barrios de Liniers, Devoto y Villa del Parque debieron cruzar las mangueras en sus surtidores por faltante de combustible.
El acuerdo de precios acompañado de la autorización para exportar estaría teniendo un efecto contrario porque al venderse más al exterior hace peligrar el abastecimiento interno.
Tiende a resentirse el abastecimiento de los combustibles
A nivel local el problema se explica desde que los cupos en los últimos años no han variado para las estaciones de slervicio mientras el parque automotor ha crecido arrastrando la demanda. A nivel nacional, denuncian una distorsión en los precios que el Gobierno le obliga mantener al sector. El problema ahora se trasladará de la nafta súper al gasoil, por el inicio de la cosecha.