Esta será una semana compleja para el Gobierno, al menos desde la economía. Parece ya inevitable que la actual administración tenga que admitir el jueves próximo un flagelo cada vez más evidente en la sociedad: la inflación se aceleró y en enero se registrará la mayor suba de precios en dos años.
El dato –que fue anticipado por El Cronista la semana pasada– fue reconocido inclusive por fuentes oficiales con acceso a la medición del costo de vida. “Por cuestiones estacionales y otras puntuales, la inflación de enero va a estar por arriba de la registrada en los últimos meses. Inclusive por encima del mismo mes del año pasado (llegó al 1,1%)”, reveló el informante a este diario.
Lo cierto es que mientras en el Indec afinan el lápiz –los datos definitivos van a estar recién mañana a última hora– trascendió que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes pasado se ubicará entre 1,2 y 1,5%. Pero los analistas privados aseguran que los aumentos llevaron a la inflación verdadera por encima del 2,5% durante el primer mes del año.
Las subas en el transporte (incremento promedio del 20% en colectivos, subterráneos, y trenes), turismo (debido a los altos precios de la temporada alta de vacaciones), y algunos alimentos (como frutas y verduras) fueron los motores de la inflación en enero. Estos tres sectores, afirman los analistas privados, alcanzan para ponerle al mes pasado un piso de 2%. La cifra podría haber sido mayor si no hubiera mediado una baja en las naftas, acordada entre el Gobierno y las principales petroleras del país.
Según un informe de la consultora Tomadato, el mes pasado se registró “una variación positiva en los precios relevados en el canal supermercadista de 1,49% respecto del mes anterior”. La entidad precisó que “bebidas fue el rubro que más creció”, con un aumento de 1,72%. Luego le siguieron los alimentos frescos, con un ascenso de 1,55%, y más atrás se ubicaron los productos de cosmética y tocador (1,53%), los comestibles no perecederos (1,46%), y finalmente los artículos de limpieza (0,65%).
Ante ese escenario, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió al Ministerio de Economía que acelere la elaboración de la nueva medición de los precios. Así se lo hizo saber días atrás a Martín Lousteau y al secretario Guillermo Moreno. La cuestión es que los técnicos que aceptaron colaborar con el proyecto para oxigenar al Indec no logran obtener un índice estable y que cumpla con los requisitos internacionales.
Habrá que seguir de cerca esta cuestión en las próximas semanas, para ver si hay novedades que permitan esperanzarse con una normalización, que aun luce lejana, en el Indec. Si finalmente se cumple, podría disparar una ola de compras sobre los alicaídos bonos argentinos en pesos. Inclusive aunque el sinceramiento de la inflación sea paulatino. No es un dato menor, porque 42% de la deuda argentina está en títulos indexados.
Por su parte, la consultora Ecolatina estimó ayer en su último informe semanal que “la inflación se mantendrá elevada en 2008”, a la vez que calculó en 23,9% el aumento verdadero de los precios durante el año pasado. “Además de los factores inerciales que presionarán los precios, hay que considerar que para este año se espera una política fiscal más contractiva y estratégica en términos de consumo, una política monetaria y cambiaria neutral, y tasas de interés por debajo de los niveles de inflación”, agregó Ecolatina.
Fuente Cronista